Este lunes, en Santiago, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), junto al Ministerio del Medio Ambiente, puso a disposición un documento orientado a mejorar la convivencia en edificios y conjuntos habitacionales ante problemas de ruido.

La publicación, titulada Guía para la identificación y el manejo de ruidos molestos en condominios, está disponible en www.minvu.cl y reúne recomendaciones prácticas: describe tipos de ruidos molestos, sugiere franjas horarias para actividades sonoras y ofrece un desglose de la normativa vigente, incluidas leyes y ordenanzas que regulan la vida en comunidad.

Carlos Montes, ministro de Vivienda y Urbanismo, subrayó la dimensión social del problema. “Los ruidos molestos afectan mucho la calidad de vida de todos y, particularmente, las personas que están viviendo una circunstancia de enfermedad o distintas realidades”, dijo Montes, agregando que la iniciativa busca no solo proveer vivienda, sino mejorar los espacios comunes y la convivencia.

La guía también propone rutas prácticas cuando el diálogo entre vecinos no alcanza. Doris González, secretaria ejecutiva de Condominios del Minvu, explicó que la primera instancia es aplicar el Reglamento Interno del propio condominio, donde suelen estar establecidas normas y multas para conductas que perturben la copropiedad. Si la situación persiste, la alternativa es acudir al Juzgado de Policía Local, el tribunal local facultado por ley para sancionar infracciones a las normas de copropiedad.

Más allá de los procedimientos, el documento funciona como herramienta educativa: apunta a cambiar prácticas cotidianas y a dar criterios para que administradores, juntas de vecinos y residentes actúen con mayor previsibilidad y respeto mutuo. En un país donde la vida en altura y en conjuntos cerrados es cada vez más frecuente, la guía pretende ser un insumo para transformaciones culturales que permitan convivir con menos fricciones.

Quedan preguntas abiertas sobre cómo se difundirá la guía entre administradores y juntas de copropietarios, y sobre la fiscalización efectiva de las normas en distintos municipios. En lo inmediato, el Minvu ofrece el material como recurso para que las comunidades comiencen a ordenar sus propias reglas y canales de resolución de conflictos.