Venezuela atraviesa una emergencia sanitaria tras los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que tuvieron como epicentro la ciudad de La Guaira, en su costa norte. Chile respondió con un envío de vacunas: la ministra de Salud, May Chomali, confirmó el despacho de 30.000 dosis contra la difteria y el tétanos, ya entregadas a un operador logístico para su traslado, según informó La Tercera.
Los sismos dejaron 1.430 personas fallecidas y 3.238 heridas, de acuerdo con los registros oficiales del gobierno venezolano. Una catástrofe de esa magnitud genera condiciones propicias para el brote de enfermedades infecciosas. La difteria es una infección bacteriana que afecta las vías respiratorias y puede ser mortal si no se trata; el tétanos, provocado por una toxina que ataca el sistema nervioso, representa un riesgo particular en zonas con heridas abiertas y acceso médico limitado.
"Este envío forma parte de la ayuda humanitaria que Chile entrega para la prevención de enfermedades y el apoyo oportuno, que son fundamentales para proteger a las comunidades afectadas", señaló Chomali en su cuenta de la red social X. La ministra agradeció a "todas las instituciones que hacen posible esta misión humanitaria", y el Minsal precisó que el gesto "reafirma su compromiso con la solidaridad y la cooperación internacional".
El apoyo sanitario se suma a otras iniciativas ya en terreno. Cuarenta y cinco bomberos chilenos trabajan en Venezuela realizando labores de búsqueda y rescate, con precaución ante el riesgo de nuevos derrumbes. Un primer contingente de brigadistas nacionales ya comenzó sus operaciones en las zonas más afectadas, ampliando la presencia humanitaria chilena en el país.
