Un operativo conjunto de la Policía de Investigaciones de Chile, PDI, y el Ministerio Público permitió la incautación de más de dos toneladas de marihuana en la comuna de Taltal, en la Región de Antofagasta, informaron las autoridades.
La acción, enmarcada en la estrategia denominada "Luna llena", se desarrolló en rutas secundarias donde los detectives detectaron tres camionetas que circulaban sin luces. Los vehículos fueron interceptados; uno logró escapar inicialmente y fue hallado más tarde abandonado. En total se contabilizaron 2.070 kilos de cannabis y la recuperación de tres camionetas con encargo por robo, además de equipos para comunicaciones: teléfonos satelitales, radios y una antena Starlink.
El prefecto Johnny Fica, jefe nacional subrogante contra el Crimen Organizado de la PDI, destacó el nivel logístico de la banda y dijo que "este grupo criminal contaba con un sistema radial, teléfonos satelitales y además una antena Starlink, eso demuestra las capacidades logísticas operativas para estar conectados prácticamente 24/7 en zonas sumamente complejas". El jefe de la Región Policial de Antofagasta, prefecto inspector Freddy Castro, añadió que el procedimiento se logró tras análisis criminal que permitieron identificar el desplazamiento de la organización y evitar que la droga llegara a la zona central del país.
Desde el Ministerio Público, el fiscal regional Juan Castro Bekios valoró la coordinación interinstitucional y anunció la creación de un Foco Investigativo Especial para el Tráfico Fronterizo, una unidad destinada a investigar las rutas y redes que facilitan el paso de estupefacientes. "No tenemos un muro físico que impida el paso de esta droga, entonces lo que estamos haciendo con la PDI es construir un muro de trabajo e inteligencia. Un muro invisible, pero efectivo", afirmó el persecutor.
En el operativo fue detenido un ciudadano boliviano, quien pasó a control de detención y cuya prisión preventiva fue ampliada mientras la fiscalía reúne nuevos antecedentes. Las investigaciones siguen abiertas para determinar la estructura completa de la organización, sus rutas de abastecimiento y si la incautación está vinculada a otros decomisos recientes en la región.
El hallazgo pone de relieve la sofisticación tecnológica que están adoptando redes de narcotráfico que operan en zonas fronterizas y desérticas del norte de Chile, y refuerza la tesis de las autoridades de reforzar la inteligencia policial como principal herramienta para interrumpir esos flujos antes de que la droga alcance los mercados del centro del país.