El 2 de mayo de 2026, el Ejército Nacional de Colombia logró desarticular una de las mayores fábricas de explosivos de la estructura Carlos Patiño, perteneciente a las disidencias de las Farc, en una operación realizada en el municipio de El Tambo, Cauca. Esta acción neutralizó una inminente ofensiva que, según inteligencia citada por la propia fuerza militar, estaba dirigida contra la población civil y las tropas en el estratégico Cañón del Micay, una región históricamente disputada por su valor para el control de economías ilícitas y corredores hacia el Pacífico.

PUBLICIDAD El arsenal incautado revela la escala de la amenaza Durante el operativo, tropas del Batallón de Despliegue Rápido N.º 10, bajo la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 4, localizaron la fábrica artesanal en el corregimiento La Emboscada. El hallazgo fue posible gracias a labores de inteligencia que permitieron anticipar el almacenamiento y preparación de material bélico por parte de la Compañía Fardey Díaz, brazo operativo de la Estructura Carlos Patiño, organización bajo control de alias Iván Mordisco.

La magnitud del arsenal incautado reveló, de acuerdo con el comunicado oficial del Ejército Nacional y sus expertos antiexplosivos, la capacidad técnica y la determinación criminal de la estructura. En el lugar se encontraron tres cilindros de alto poder, cada uno con 50 kilogramos de explosivos, así como 75 artefactos improvisados listos para ser utilizados.

PUBLICIDAD Estos últimos incluían 55 dispositivos tipo ‘betún’ y 20 recipientes plásticos de un litro cargados con metralla y explosivos. Además, se decomisaron dos sistemas de radiofrecuencia para detonación remota, una batería de vehículo, 600 metros de cable dúplex, 26 detonadores con cartuchos y resortes, 60 tornillos tipo percutor y diez metros de tubería PVC.

Este bloque responde directamente a la dimensión y el significado de la acción militar: la neutralización de un arsenal que ponía en riesgo inminente a comunidades rurales e integrantes de la fuerza pública en el suroccidente de Colombia, según lo informado por el Ejército Nacional. PUBLICIDAD En total, la cantidad de explosivos incautados ascendió a 150 kilogramos solo en cilindros, además de los dispositivos artesanales y materiales técnicos, evidenciando el carácter sistemático de la preparación para ataques a gran escala.