La jueza envía a prisión al mecánico, a su esposa y al tercer detenido por la muerte del empresario alicantino Jesús Tavira había ayudado a su empleado a alquilar la casa donde lo acabó enterrando Prisión sin fianza para los tres detenidos que han pasado este jueves a disposición judicial acusados de la muerte del empresario alicantino Jesús Tavira, cuyo cuerpo fue hallado el lunes, después de 42 días desaparecido, en casa de uno de sus empleados. La jueza ha enviado a prisión tanto al trabajador, un mecánico del negocio de compraventa de coches de Tavira en Alicante, como a su esposa, con la que vivía de alquiler en la casa donde se recuperó el cuerpo, y a otro varón, el único de los tres que ha aceptado declarar: solo ha respondido a su abogada de oficio y ha negado conocer al principal acusado, el mecánico.

Sin embargo, según fuentes presentes en la declaración, a la investigación policial le constan más de 40 llamadas con el mecánico. Jesús Tavira (63 años) desapareció el 18 de marzo pasado.

Según fuentes conocedoras del caso, aquel miércoles salió conduciendo su coche de la campa, el solar donde guardaban los coches de segunda mano que vendía, con el mecánico y fueron a la casa de este en El Bacarot, una pedanía entre Alicante y Elche. La casa, donde el mecánico vivía de alquiler con su mujer y niños, se la había buscado el propio Tavira, aprovechando la amplísima red de conocidos que tenía en la ciudad.

De trasfondo, parecía que el desacuerdo por una deuda menor se había arreglado: unos 6.000 euros. Tavira recibió una docena de puñaladas, con al menos dos armas blancas distintas, según apuntan fuentes que han tenido acceso a la autopsia, y en esa misma casa, bajo el comedor, fue enterrado.

El antiguo agujero del aljibe se volvió a cubrir con hormigón, hasta que este lunes, el Grupo de Delincuencia Violenta de la Policía Nacional, con ayuda de otras unidades científicas y técnicas, recuperó el cuerpo del empresario. Las huellas confirmaron horas después que se trataba de Jesús Tavira.