Según T13, el Hospital Clínico Félix Bulnes, en la Región Metropolitana, realizó la primera cirugía robótica para tratar el cáncer de mama en el sistema público chileno. El procedimiento fue una mastectomía con conservación del pezón y reconstrucción mamaria inmediata. El medio no precisa la fecha exacta de la intervención.
La primera paciente fue Adriana Marín Acosta, de 45 años. Ella relató que el equipo médico la contactó para explicarle que podía ser candidata a esta tecnología. "Me explicaron que era algo nuevo, seguro", dijo, y reconoció que al principio no entendió del todo la información.
En la cirugía participaron especialistas del Félix Bulnes y del Hospital Barros Luco. El subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, destacó ese trabajo conjunto y afirmó que la técnica permite reducir la recuperación de una cirugía tan compleja de días a tan solo 24 horas.
La subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, sostuvo que el procedimiento continúa un trabajo de varios años. Según ella, abre oportunidades de cirugía mínimamente invasiva "no solamente en mama, sino que otras zonas de nuestro cuerpo".
¿Cómo funciona? El cirujano opera a través de brazos robóticos, con incisiones más pequeñas y visión tridimensional del campo operatorio. El doctor Juan Manuel Donaire explicó que el robot elimina los movimientos temblorosos del cirujano y permite entrar con mayor precisión a espacios reducidos.
Donaire agregó que la cirugía mínimamente invasiva busca sacar solo la glándula enferma y preservar la piel, la areola, el pezón y, cuando es posible, nervios y vasos. Eso facilita una recuperación más rápida y permite iniciar la reconstrucción mamaria en la misma operación.
Los beneficios esperados incluyen menos complicaciones y un regreso más rápido a las actividades habituales. Como se trata de la primera intervención de este tipo en el sistema público, todavía no hay resultados que permitan comparar su desempeño con la cirugía tradicional en pacientes chilenas.
No todas las personas pueden recibir esta técnica. Los especialistas indicaron que puede usarse en personas sanas con alto riesgo de desarrollar cáncer de mama, como medida preventiva. También deben evaluarse características anatómicas, como el tamaño y la forma de la mama.
En quienes ya tienen cáncer, la técnica se considera principalmente cuando la enfermedad está en etapas iniciales y no compromete de manera importante la piel ni el músculo ubicado detrás de la mama.
Marín aprovechó de pedir a las mujeres que se hagan sus controles. "Que no tengan miedo de ir a un médico", dijo, y recalcó que es mejor un diagnóstico temprano.
El doctor Víctor Herrera, jefe de la Unidad de Patología Mamaria del Félix Bulnes, explicó que esta primera experiencia servirá para evaluar la factibilidad de la técnica y sus resultados. El objetivo es avanzar después hacia un programa de cirugía mamaria mínimamente invasiva en el hospital, aunque T13 no informa plazos ni cuántas pacientes podrían acceder a él.