El primer trimestre de 2026 fue difícil para la economía chilena. El Producto Interno Bruto (PIB, que mide la producción total de una economía) cayó 0,5% entre enero y marzo, y el desglose regional que publicó el Banco Central muestra por qué: solo seis de las dieciséis regiones lograron crecer, mientras las otras diez retrocedieron. La diferencia entre las que subieron y las que bajaron se explica, en gran parte, por si tienen o no actividad minera relevante.
La que brilló con más fuerza fue Atacama, con un crecimiento de 10,5%, el mejor registro regional del período. El alza en la extracción de oro y plata compensó la menor actividad del sector agropecuario y forestal. Las exportaciones de la región subieron 6,1%, casi todas mineras, y el consumo de los hogares creció 3,3% gracias al mayor gasto en restaurantes y hoteles.
Tarapacá quedó segunda, apoyada en la minería del cobre, pese a que la construcción cayó. Sus exportaciones de bienes subieron 28,5%, impulsadas por los envíos mineros, y el consumo de los hogares avanzó 4%, con más gasto en servicios y productos de uso diario.
Las otras cuatro regiones con expansión mostraron ritmos más moderados. Los Ríos creció 2,2% por la industria alimentaria, los servicios y exportaciones que subieron 28,8%, lideradas por celulosa, alimentos y material de transporte. Los Lagos avanzó 1,2% por los servicios y las exportaciones de salmón elaborado, que crecieron 13,8%.
La Región Metropolitana, que concentra cerca de la mitad de la producción nacional, apenas se expandió 1%, impulsada por servicios y comercio. Valparaíso cerró el grupo positivo con un magro 0,3%, sostenida por servicios y el gasto en turismo y transporte.
Del otro lado, el norte grande acusó el golpe de la menor producción minera. Antofagasta registró una caída de 5,3% por menor actividad en el sector extractivo, siendo una de las diez regiones que cerraron los primeros tres meses del año en negativo, según los datos de Cuentas Nacionales publicados por el Banco Central.
