El inicio del juicio oral por la tragedia del Hércules C-130 sobre el Mar de Drake, que debía comenzar el 2 de marzo en el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, fue postergado y quedó reprogramado para el próximo lunes, informó la Fiscalía Regional de Magallanes. La razón oficial fue la renuncia de uno de los defensores de los acusados.

El tribunal decidió aplazar la audiencia con el objetivo de garantizar el debido proceso y asegurar una defensa adecuada para las personas imputadas, quienes enfrentan cargos por cuasidelito de homicidio. La postergación respondió, según el fiscal regional de Magallanes, Cristian Crisosto, a la dimisión de Jorge Martínez, abogado que integraba la defensa y que presentó su salida de manera que las partes calificaron como intempestiva.

En declaraciones públicas, Crisosto señaló que la Fiscalía había dedicado meses de trabajo exclusivo a la preparación del juicio y que intentó evitar la reprogramación. "La Fiscalía se ha preparado con mucha anticipación, hemos conformado equipos de trabajo de exclusividad para este juicio", dijo el persecutor, y añadió que la renuncia sorprendió al equipo investigador.

Los familiares de las víctimas, representados por el abogado Cristián Arias, expresaron frustración por la nueva demora. "Lamentable. Es una conducta vergonzosa de la defensa renunciar intempestivamente", afirmó Arias, señalando que las familias han participado en instancias judiciales y no judiciales durante seis años y esperaban que este juicio fuera una etapa decisiva para esclarecer los hechos.

El accidente ocurrió el 9 de diciembre de 2019, cuando la aeronave militar Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) cayó en las aguas del Mar de Drake durante la ruta entre Punta Arenas y la Base Antártica Eduardo Frei, provocando la muerte de 38 víctimas. Desde entonces, la causa ha sido una de las investigaciones más relevantes para la Región de Magallanes.

Con la audiencia movida al próximo lunes, la fiscalía y las partes deberán retomar su coordinación procesal. Corresponde ahora que la defensa informe si designa un nuevo representante o si el tribunal adopta medidas para asegurar la continuidad del proceso, decisión que las partes esperan sin dar fechas adicionales más allá de la reprogramación anunciada.

La postergación suma un nuevo capítulo a un proceso judicial largo y complejo, con impacto inmediato en los familiares de las víctimas y en la comunidad regional. El juicio, concebido como una etapa clave para obtener una explicación judicial de los hechos, queda ahora pendiente de las diligencias que determine el tribunal en los próximos días.