Jaime Bassa, diputado del Frente Amplio (FA), sostuvo este miércoles que las demandas que encendieron el estallido social de octubre de 2019 siguen vigentes. Lo dijo en una entrevista con EmolTV, según informó Emol.
"Las condiciones materiales de vida de la población siguen estando básicamente igual o peor", afirmó el parlamentario. A su juicio, las protestas se fueron de las calles, pero el malestar se quedó en las casas.
"El estallido, claro, ya no está probablemente en la calle, pero sigue vivo en cada hogar", declaró Bassa. Como ejemplos citó el endeudamiento de las familias, las jubilaciones que no alcanzan para vivir y los hogares obligados a escoger entre pagar cuentas o cubrir lo básico.
El tema más sensible fue la violencia. Bassa criticó que la discusión pública se limite a condenar los hechos violentos sin mirar las condiciones sociales que, según él, ayudan a explicarlos. "Yo no soy un cura para andar repartiendo ni condenas ni indulgencias", dijo. Agregó que su tarea es representar.
El diputado aseguró entender la rabia acumulada durante años. "Mientras no entendamos de dónde viene la violencia física que a algunos intelectuales tanto le molesta ver en la calle, nunca vamos a terminar con la violencia estructural", planteó.
También apuntó contra Jaime Bellolio, alcalde de Providencia, a quien reprochó seguir enfocado en lo ocurrido en 2019. Bassa lo describió como parte de una clase política acomodada formada en colegios del Barrio Alto, ajena a la dificultad de llegar a fin de mes. La fuente no recoge una respuesta de Bellolio.
Las declaraciones llegan en medio de un debate abierto sobre el legado de 2019. En los últimos días, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, pidió al presidente José Antonio Kast indultar a carabineros condenados por hechos del estallido, mientras RN y Evópoli prefieren evaluar conmutaciones de penas.
Bassa negó que su postura sea nostalgia o una forma de no asumir una derrota política. "Esto es presente. La ciudadanía hoy día lo está pasando mal", afirmó. Además preguntó por qué la clase política mira lo ocurrido hace siete años y no los problemas actuales.
Para cerrar, el diputado llamó a la ciudadanía a organizarse y abrir espacios de discusión. Según dijo, esa construcción de poder social es clave para resistir a un gobierno que, en su opinión, está haciendo las cosas muy mal.
