Entre las 15:30 y 18:00 horas, hinchas de Boca Juniors ingresaron al Claro Arena, recinto que alberga a la Universidad Católica, en Las Condes, Santiago, para el debut de la UC en la Copa Libertadores. El flujo de simpatizantes argentinos se observó desde temprano, con presencia alrededor de la calle República de Honduras y un movimiento constante de vehículos que estacionaban en sectores habilitados. Solo llegó un bus grande, mientras el resto del ingreso se dio mediante furgones y autos particulares que se acomodaban en las inmediaciones del estadio.

La seguridad comenzó a tomar forma con un sistema de control previo para el ingreso de los visitantes. Parte de los hinchas llegó portando un sticker de validación entregado en el estadio Las Condes, distintivo que exigía el personal de seguridad para acceder a las zonas asignadas al público visitante. El desplazamiento de los simpatizantes se dio bajo la supervisión de Carabineros de Chile, que realizaron controles de identidad y revisión de entradas en accesos definidos por el plan de seguridad. Durante el procedimiento, los policías improvisaban consignas preventivas y recordaban que aquí están prohibidos los fuegos artificiales, a la vez que pedían mantener conductas adecuadas para evitar incidentes.

Al mismo tiempo, alrededor de las 17:20 horas se confirmó la llegada de un grupo numeroso de simpatizantes identificados con la barra de Boca Juniors, conocida como La 12, al sector de acceso asignado. El contingente, bajo custodia policial, se integró al proceso de ingreso general dispuesto para el público visitante, dejando en claro que ambos grupos transitaron por sectores diferenciados para mantener la seguridad del estadio. En paralelo, también circulaban hinchas de Universidad Católica en los alrededores, pero separados por zonas designadas para evitar conflictos y facilitar la organización del conjunto de asistentes.

Con todo, el balance operativo apunta a un ingreso controlado, cuyo objetivo fue permitir el debut de la UC en la Copa Libertadores sin desbordes, a la espera del inicio del encuentro y de las acciones que puedan ocurrir dentro y fuera del recinto.