Juan Cruz Real, técnico argentino de 49 años, presentó su renuncia a la dirección técnica de Universidad de Concepción este lunes, luego del empate 1-1 ante Universidad de Chile y tras comunicárselo a la dirigencia en la tarde. La decisión llegó en medio de la competencia de la Liga de Primera y obliga al club penquista a buscar una solución inmediata para la banca.

En sus seis partidos al mando, Cruz Real acumuló dos triunfos, dos empates y dos derrotas. El Campanil marcha en el undécimo lugar del torneo con 8 puntos, una posición que obliga a la directiva a decidir si prioriza continuidad deportiva o busca un cambio táctico de inmediato.

Según la información recabada por El Deportivo, la renuncia responde a un problema migratorio en Estados Unidos, donde vive su familia. Cruz Real enfrenta un retraso en su proceso de Green Card, y por normativa interna estadounidense no podría reingresar si abandonaba el país. La respuesta a ese trámite podría demorar cerca de 60 días, dato que, según allegados, precipitó su salida.

Mientras se define el futuro, el plantel quedará bajo la conducción de los asistentes técnicos del entrenador. Este lunes fue Facundo Gareca, asistente técnico, quien dirigió al equipo frente a la U. La dirigencia del club sostuvo reuniones con el cuerpo técnico para organizar la transición y evaluar alternativas.

En lo táctico, el ciclo breve de Cruz Real no permitió consolidar una identidad clara: las estadísticas muestran equilibrio en resultados, pero también falta de regularidad ofensiva y defensiva que explican la tabla apretada. La continuidad del cuerpo técnico auxiliar puede dar orden momentáneo, pero para aspirar a escalar posiciones la institución necesitará una propuesta táctica más definida y un proceso de trabajo con tiempo.

La salida abre dos caminos para Universidad de Concepción: esperar una solución migratoria que permita al técnico volver en semanas, algo incierto por los plazos; o acelerar la búsqueda de un reemplazante que aporte estabilidad. Para la hinchada y la tabla, el reloj del torneo corre y el club debe moverse rápido para no perder terreno en la Liga de Primera.