El gobierno de José Antonio Kast pidió 221 renuncias no voluntarias a funcionarios de la Alta Dirección Pública (ADP) en sus primeros seis meses, según La Tercera. Esa cifra equivale al 18,7% de los 1.180 nombramientos vigentes. Es la proporción más baja entre los últimos cuatro gobiernos.
El medio accedió a datos del Servicio Civil, la entidad dependiente del Ministerio de Hacienda que concentra la información del personal del Estado. La comparación abarca el mismo período del segundo gobierno de Michelle Bachelet, de la segunda administración de Sebastián Piñera y del gobierno de Gabriel Boric. Hasta ahora, ningún otro medio ha confirmado las cifras.
La ADP es el sistema de concursos públicos por el que se seleccionan directores de servicio y otros directivos del Estado. Es un grupo reducido. A diciembre de 2025 sumaba 1.179 nombramientos vigentes, frente a 535.820 funcionarios del gobierno central, según la Dirección de Presupuestos (Dipres). Eso equivale a cerca del 0,22% del total, una aproximación porque ambas fuentes miden universos algo distintos.
Bajo Kast salieron por esta vía Claudio Castillo, de Mejor Niñez; Natalia Riffo, del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), y Aarón Cavieres, del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). La renuncia no voluntaria entrega mejores condiciones de indemnización al funcionario.
La proporción más alta corresponde al segundo gobierno de Bachelet, con 48%. En ese período hubo 322 renuncias, un 45% más que con Kast. Sin embargo, el porcentaje sube sobre todo porque había apenas 671 nombramientos vigentes, poco más de la mitad de los actuales. La Tercera califica ese 48% como renuncias "voluntarias", aunque el cálculo coincide con las no voluntarias.
Piñera y Boric pidieron menos renuncias en números absolutos, 184 y 186 respectivamente. Como tenían menos cargos ocupados en ese momento, sus tasas quedaron en 23,2% y 19,4%.
El orden se mantiene si se suman todos los egresos, es decir, renuncias voluntarias, no voluntarias y contratos no renovados. Bachelet encabeza con 58,9%, seguida por Piñera (37,1%), Boric (30,6%) y Kast (26,7%).
Entre los jefes de servicio, el primer nivel jerárquico, la segunda administración de Bachelet registró la mayor tasa de egresos: 85,7%, con 72 salidas sobre 84 nombrados. Después vienen Boric (75%), Piñera (65,3%) y Kast (55,9%). En ese mismo nivel, las renuncias no voluntarias fueron 49 con Kast, 63 con Boric, 48 con Piñera y 54 con Bachelet.
Estos recambios son habituales cuando asume un nuevo gobierno, porque las administraciones de distinto signo político prefieren trabajar con personas de su confianza. Además, el sistema de "balas de plata" permite nombrar cargos clave sin pasar por concurso ADP.
Las cifras aparecen mientras el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, intenta reducir el tamaño del Estado. Según La Tercera, el personal estatal cayó en un año, pero entre marzo y junio se sumaron casi 9 mil funcionarios.