El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard aseguró que el país, ha tomado decisiones en años recientes que reducen su exposición ante la alza de precios de combustible: la compra de una refinería en Texas, la construcción de la refinería Olmeca en Dos Bocas y el fortalecimiento del sistema nacional de refinerías han aumentado la capacidad de procesar crudo localmente, reduciendo la dependencia de refinados importados. México enfrenta negociaciones clave y presiones energéticas ante alza internacional del crudo La gasolina que se vende en México está referenciada a precios internacionales, y una escalada sostenida del crudo inevitablemente presiona al consumidor.
El gobierno federal mantiene estímulos fiscales vía IEPS para amortiguar el golpe —y la presidenta Claudia Sheinbaum ha reafirmado que no subirán los precios por esa vía. México llega, pues, a una semana decisiva con dos frentes abiertos: uno negociador, donde busca defender sus intereses comerciales con datos en la mano; y otro energético, donde una crisis a miles de kilómetros de distancia puede terminar aterrizando en los precios de las gasolineras.
El margen de maniobra existe, pero no es ilimitado. México afronta la revisión del T-MEC con respaldo sectorial y datos de integración económica También aseguró Marcelo Ebrard que México llegará con un sólido poder de negociación a la revisión del T-MEC, cuyo proceso formal arranca la próxima semana.
El funcionario subrayó que el país cuenta con un expediente completo construido a partir de la consulta pública más amplia que México ha realizado sobre el tratado: 30 sectores económicos consultados en los 32 estados, con un resultado contundente: el 78.5% de los participantes se manifestó a favor de renovar el acuerdo. La postura mexicana llega con argumentos concretos.
Uno de los más llamativos lo planteó el propio Ebrard: el 40% del valor de las exportaciones mexicanas hacia EEUU incluye insumos producidos en ese país, lo que significa que el déficit comercial estadounidense responde a una lógica de producción regional compartida. Ormuz pone sombra sobre el panorama energético Pero la semana en que México se prepara para esa negociación estratégica llega cargada de ruido externo.
