El expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle negó este miércoles que las protestas de octubre de 2019 hayan sido un fenómeno espontáneo. Según Cooperativa, en un seminario sobre identidad y cohesión social realizado en el Centro Cultural Palacio La Moneda argumentó que hubo planificación detrás de los hechos de violencia.
"Yo no creo que esto fue natural, ni nada. No creo nada", sostuvo Frei ante la proyección del monumento al general Baquedano, epicentro simbólico de las movilizaciones en Santiago.
Su cuestionamiento descansa en dos argumentos. Primero, los indicadores económicos. "Teníamos los ingresos per cápita más altos de Latinoamérica y los niveles de pobreza más bajos que nunca habíamos tenido", argumentó. Esto contradice, en su visión, la idea de que la magnitud de la violencia respondió a descontento social genuino.
Segundo, la existencia de elementos externos coordinados. Según relató Frei, el expresidente colombiano Iván Duque le habría comunicado a Piñera meses después del estallido que grupos externos estaban organizados contra Chile. "De a dónde habían llegado los elementos para producir la destrucción de 10 estaciones de metro simultáneamente, con acelerantes que no estaban en Chile", citó Frei de un libro de la fundación de Piñera.
La declaración de Frei coincide con la polémica desatada por el embajador de Estados Unidos, Brandon Judd. Este afirmó en CNN Chile que existía información de inteligencia estadounidense sobre participación de organizaciones de izquierda en los hechos.
Frei evitó profundizar en las palabras del diplomático. "Yo no soy comentarista de ningún embajador", respondió cuando fue consultado.
El fiscal nacional, Ángel Valencia, no descartó reabrir investigaciones cerradas sobre el 18-O si existen nuevos antecedentes. El Ejecutivo citó a Judd a la Cancillería para solicitar información sobre los episodios de violencia de ese período.