La Fundación Presidente Sebastián Piñera concretó la primera entrega formal del archivo del expresidente a la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC). El traspaso incluye 760 piezas repartidas en seis cajas, entre documentos, objetos y libros.
Según informó La Tercera, la ceremonia se realizó en el Gabinete de Archivos Presidenciales de la Biblioteca San Joaquín de la UC. Magdalena Piñera Morel, hija del exmandatario y vicepresidenta de la fundación, entregó el material al rector Juan Carlos de la Llera.
Asistieron también la ex primera dama Cecilia Morel, la directora de Bibliotecas UC, Evelyn Didier, y representantes académicos. Las fuentes no precisan la fecha exacta de la ceremonia.
La entrega forma parte de la Iniciativa UC Presidente Sebastián Piñera, que la fundación y la universidad lanzaron en enero de este año. La donación será por etapas. Esta es solo la primera.
El reparto de tareas está definido. La fundación se encarga del registro, la digitalización y la curatoría de las piezas. La universidad pone la infraestructura de conservación y el acceso académico. La digitalización previa permitirá resguardar los originales y consultar las reproducciones digitales con fines de investigación.
El gesto central fue una carpeta con piezas elegidas por su peso histórico. Incluye manuscritos del expresidente y un plano de la mina San José con las marcas para iniciar la búsqueda de los 33 mineros atrapados en 2010.
"Con esta entrega queremos que el archivo de mi padre contribuya al conocimiento de la historia de Chile y al estudio de las decisiones que marcaron sus gobiernos", dijo Piñera Morel. Mencionó como ejemplos el análisis del "método Piñera" en gestión de crisis y la reconstrucción tras el terremoto de 2010.
La hija del exmandatario explicó la elección de la institución. Dijo que confiar el archivo a la UC, su alma mater, expresa el compromiso de poner ese patrimonio al servicio del país.
El rector De la Llera recordó que el acervo de Piñera se suma al del expresidente Carlos Ibáñez del Campo, ya resguardado por la universidad. "Implica también poner a disposición del público una parte importante de nuestra memoria colectiva", afirmó.
La exministra Isabel Plá, curadora del archivo, sostuvo que cada documento debe ser identificado y situado en su contexto para servir como fuente. Según ella, las piezas permiten estudiar cómo se abordaron desde la Presidencia momentos decisivos del país.
Las próximas entregas continuarán hasta completar el conjunto del archivo. Las fuentes no informan cuántas etapas quedan ni el calendario previsto.