La madrugada del lunes en Viña del Mar, Antoñito Molina, cantante español gaditano que representa a España en la Competencia Internacional del Festival de Viña del Mar, obtuvo la mejor puntuación de la primera gala al interpretar su canción Me prometo. El público de la Quinta Vergara, conocido como El Monstruo por su exigencia, le otorgó una ovación y una calificación que lo perfila como favorito para las fases finales.

El artista resumió su triunfo en una idea sencilla y profunda, que repitió en una entrevista: “si tienes el cariño de la gente, lo tienes todo”. Molina explicó que ese afecto lo ha acompañado en su trayectoria y que, pese a las cuentas y las posibles estrategias para medir puntajes, prefiere entregarse a la escena y disfrutar cada actuación.

Su interpretación consiguió 6.1 sobre 7, la nota más alta entre los tres países que compitieron esa noche. Molina describió la experiencia como una mezcla de emoción y control, con “nervios bonitos” y el recuerdo de su familia y seguidores, quienes —dijo— han estado con él desde cuando sus conciertos eran pequeños y hoy celebran estos momentos como propios.

La escena de la Quinta Vergara volvió a evidenciar la naturaleza del Festival, un cruce entre lo local y lo global donde artistas extranjeros dialogan con repertorio y públicos chilenos. Esa tensión quedó también en la primera noche, que cerró el tenor italiano Matteo Bocelli con una versión de Gracias a la Vida de Violeta Parra, señal de que Viña continúa como un escenario para homenajear la tradición musical chilena desde la mirada internacional.

Molina rehúye las estrategias numéricas y apuesta por la experiencia artística: dijo que el resto, las decisiones del jurado y las votaciones, no dependen de él. Su discurso conecta con una idea tradicional del oficio musical en Iberoamérica, donde la relación con el público es la medida última del éxito.

Queda por ver cómo evolucionará la Competencia Internacional en las próximas jornadas. Con la ovación de El Monstruo y la puntuación obtenida, Antoñito Molina se posiciona como candidato a avanzar a las etapas finales, pero el Festival suele reservar sorpresas y la decisión final dependerá tanto del jurado como de la respuesta del público en las noches próximas.