En el Claro Arena de Las Condes, Universidad Católica venció 3-1 a Coquimbo Unido en un partido que se tensó por la hostilidad de la tribuna hacia Diego Sánchez, portero chileno del conjunto coquimbano.
La hinchada cruzada dedicó cánticos dirigidos al guardameta durante el encuentro, entre ellos la frase «el mono se la come», según testimonios desde el estadio. En la zona mixta, Diego Sánchez, portero chileno de Coquimbo Unido, relativizó las críticas y respondió con ironía: "Me encanta, me encanta. Están en todo su derecho de cantar lo que quieran, está bien", aseguró, y recordó además la final de la Supercopa que Coquimbo ganó a la UC en enero.
Al día siguiente, el arquero alimentó la polémica en redes al publicar en su cuenta oficial de Instagram una foto suya en el césped del Claro Arena con un filtro que simula nieve, junto al mensaje «No se perdió una copa, no se perdió una final. Seguimos juntos como siempre». La imagen aludía de forma irónica al clima del estadio y reavivó los cruces entre aficiones.
La tensión entre jugador y hinchada no es reciente: Sánchez fue figura en la tanda de penales de la Supercopa, episodio que aumentó los roces con la parcialidad cruzada. El guardameta, que también ganó títulos con Unión Española, se mostró desafiante pero profesional, enfatizando que en lo bueno y lo malo debe "bancársela".
Desde el plano táctico, Universidad Católica amplió su ventaja al aprovechar espacios y mayor verticalidad en el último cuarto de cancha, mientras que Coquimbo no encontró soluciones para sostener posesión y generar ocasiones claras. Esa diferencia en la eficacia terminó reflejada en el marcador final.
De cara al futuro, el triunfo permitió a Universidad Católica escalar en la tabla de posiciones, según el comunicado del club, mientras que Coquimbo Unido deberá reagruparse para su próximo compromiso en la Liga de Primera. La discusión sobre el intercambio verbal entre jugadores y barras promete mantenerse como tema en las próximas fechas.