La Aduana Regional de San Antonio detectó 222 fósiles de amonites con unos 110 millones de años de antigüedad en un contenedor embarcado en China que llegó al puerto de San Antonio, en la Región de Valparaíso. El Servicio Nacional de Aduanas informó el hallazgo este viernes.
Según Cooperativa, las piezas venían en cajas, envueltas en papel de diario y revistas. La carga estaba declarada como cadenas, colgantes y adornos de vidrio de uso doméstico. ADN Radio precisó que los funcionarios encontraron los fósiles en tres cajas durante una fiscalización.
El papel de envoltorio provenía de Madagascar, el país insular ubicado frente a la costa sudoriental de África. Ese antecedente hizo sospechar a los fiscalizadores sobre el origen real del cargamento.
Aduanas consultó a especialistas del Museo de Historia Natural e Histórico de San Antonio (MUSA), quienes analizaron las piezas y confirmaron que eran fósiles auténticos. Después, la Mesa de Tráfico Ilícito de Bienes Patrimoniales del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural revisó los antecedentes.
Ese servicio certificó que los fósiles serían originarios de Madagascar, por el brillo característico de sus vetas y las siluetas de hojas en la superficie. Las piezas corresponden al período Cretácico Inferior de la era Mesozoica, conocida como la "Era de los Dinosaurios". Los amonites eran moluscos marinos.
"Esto tiene que ver con proteger el patrimonio que está regulado por leyes especiales y que además está protegido por acuerdos internacionales tanto de la Unesco como de la Organización Mundial de Aduanas", dijo Ángelo Vergara, director de la Aduana Regional de San Antonio.
En Chile, este tipo de piezas está protegido por la Ley 17.288 sobre Monumentos Nacionales, que resguarda bienes de valor histórico, científico y natural. También rige la Convención de 1970 de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que busca impedir la importación, exportación y transferencia ilícita de bienes culturales.
Las fuentes no informan si hay personas investigadas ni quién era el destinatario del contenedor. Las autoridades chilenas esperan la respuesta del gobierno de Madagascar, que debe confirmar el origen de los fósiles y decidir si solicitará su devolución.
