Tras la derrota de Real Betis por 2-0 ante Getafe en La Liga española, el técnico chileno Manuel Pellegrini atribuyó el resultado al mérito del rival y defendió las rotaciones que aplicó en la formación titular.

En la rueda de prensa, Pellegrini explicó que el equipo venía jugando con un mismo once durante muchos partidos y que la exigencia del calendario obligó a mover piezas, porque «empezamos a jugar jueves y domingo. Creo que teníamos que aplicar las rotaciones». A renglón seguido pidió no buscar chivos expiatorios: «No le echemos la culpa a las rotaciones, fue mérito del rival», dijo el entrenador.

El relato del partido, según el técnico, tuvo control bético en el primer tiempo pero un giro rápido en la definición: «Hay un justo vencedor que fue el Getafe. Tuvimos el control del partido durante el primer tiempo, pero ellos hicieron dos goles en dos balones intrascendentes, un saque lateral y un balón largo sin ningún peligro. Se pusieron 2-0 arriba y son un equipo que defiende muy bien», afirmó Pellegrini. Añadió que en el complemento faltó creatividad para intentar descontar más temprano y que el portero visitante, David Soria, neutralizó dos o tres oportunidades claras.

Como publicamos en una nota previa, el equipo verdiblanco venía de un empate 1-1 que cortó una racha de triunfos, por lo que el envión anímico en la tabla no fue el esperado. Pellegrini remató repasando la gestión del entrenamiento y las decisiones tácticas, y subrayó que las modificaciones no buscaban conservar a jugadores sino administrar cargas por el calendario.

El entrenador también proyectó la mirada hacia la próxima semana, cuando el equipo debe disputar un cruce por octavos de final de la UEFA Europa League, la competición europea de clubes organizada por la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol. Pellegrini dijo que en el club intentan que resultados positivos o negativos duren como máximo 24 o 48 horas, y que ya piensan en el partido del jueves ante Panathinaikos, el club griego que será rival en la llave.

En lo inmediato, la derrota supone una frustración deportiva y una oportunidad perdida para sumar en La Liga, aunque Pellegrini aseguró que el cuerpo técnico mantiene la misma distancia en la tabla, sin detallar cifras en la rueda de prensa. El equipo ahora debe recomponer el rendimiento antes del compromiso europeo y afrontar la presión del calendario, que motivó las rotaciones defendidas por el entrenador.