“Deseábamos una decisión de Estado”: grupo de 11 excancilleres y exsubsecretarios firma carta en apoyo a candidatura de Bachelet a la ONU Las otrora autoridades de los gobiernos de la Concertación y de Gabriel Boric criticaron la decisión del gobierno de José Antonio Kast de retirar su apoyo a la candidatura de la exmandataria. "La expresidenta tiene condiciones que hacen que su candidatura sea considerada una de las que tiene mayores posibilidades de éxito”, aseguraron los firmantes.

Esta jornada, el gobierno del Presidente José Antonio Kast retiró su apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas (ONU), la cual fue presentada durante la administración anterior y respaldada por México y Brasil. Al respecto, desde la Cancillería adujeron que “la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación”.

Y ante esto, un grupo de exministros y subsecretarios de Relaciones Exteriores de los gobiernos de la Concertación y de Gabriel Boric, dieron a conocer una carta en la que lamentan la decisión del gobierno y, a la vez, expresan su apoyo a la candidatura de la exmandataria, quien durante la jornada afirmó que seguirá en carrera hacia la testera del organismo mundial con el apoyo de Brasil y México. La misiva está firmada por los excancilleres Mariano Fernández, Carlos Figueroa, José Miguel Insulza, Heraldo Muñoz, Antonia Urrejola, Juan Gabriel Valdés, Alberto van Klaveren e Ignacio Walker, así como por los otrora subsecretarios Cristián Barros, Gloria de la Fuente y Edgardo Riveros.

Así, parten señalando que el apoyo que le entregan a la exmandataria tiene “sentido de Estado”, al afirmar que la candidatura de Bachelet “es una oportunidad para Chile”. Al respecto, relevan que “la candidatura de Bachelet representa principios y continuidades de la política exterior de Chile como el multilateralismo; el respeto al derecho internacional, la solución pacífica de las controversias; la promoción y defensa de la democracia y los DDHH; un comercio abierto basado en reglas y -como ha propuesto la expresidenta- una reforma profunda de la organización para adaptarla a los tiempos, haciéndola más eficiente y ágil en las tareas de paz, seguridad, desarrollo y derechos humanos”.

Las exautoridades agregan que su postulación “es aún más importante cuando parece normalizarse el unilateralismo, el irrespeto de los tratados y las reglas, y el uso ilegal de la fuerza, entre otras tendencias. Durante 70 años hemos tratado de avanzar hacia una sociedad con reglas; ahora pareciéramos encaminarnos hacia una sociedad sin normas, en que priman los intereses de las grandes potencias”.