El duelo por la audiencia del Festival de Viña 2026 se transformó en un evidente gallito entre Mega y Chilevisión, y dejó ver tanto estrategias de programación como tensiones públicas entre ejecutivos. Chilevisión, identificado en pantalla como CHV, lanzó un Festival de Comedia pensado para competir directamente con el certamen viñamarino en tres jornadas: domingo 22, lunes 23 y viernes 27, con figuras como Bombo Fica y Dino Gordillo en su parrilla. El espacio fue concebido para comenzar antes y terminar después del Festival de Viña, y disputar puntos de rating minuto a minuto.
El resultado fue mixto. Aunque CHV logró picos de audiencia y visibilidad, el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, nacido en 1960 y tradicional punta de lanza del verano televisivo chileno, no cedió el primer puesto. En términos concretos, Mega llegó a promediar 1.777.989 televidentes en el tramo en que se presentaba Gloria Estefan, mientras que Chilevisión alcanzó 792.613 espectadores; en el intervalo de competencia directa entre Estefan y el humor de Bombo Fica, Mega promedió 1.782.000 y CHV rozó las 852.000.
Julio César Rodríguez, conductor y rostro de Chilevisión, justificó la apuesta como parte de una política agresiva de programación. En declaraciones a este medio afirmó, "¡Mi idea como programador de Chilevisión es competir cada minuto de todos los días del año! No vamos a entregar nuestra pantalla ningún segundo del día, sea a Viña u otro contenido". Esa declaración sintetiza el ánimo de contraprogramación: no solo disputar números, sino que presencia y conversación pública durante la temporada estival.
La maniobra de CHV desinstala un axioma histórico de la televisión chilena, según el cual el canal organizador del Festival de Viña se asegura, casi inapelablemente, el primer lugar de sintonía. Históricamente el liderazgo de Viña solo se ha perdido en contadas ocasiones, como en 2012 cuando el festival enfrentó al reality Mundos Opuestos y al Festival Viva Dichato, y cedió durante la rutina de Los Atletas de la Risa.
A la vez, en el tablero comercial Internacional, la medición de audiencias vive cambios: Kantar Ibope Media, la empresa de medición de rating, estrenó una metodología que suma consumo multiplataforma y reporta alcance en valores absolutos para un universo ampliado, lo que modifica la lectura de los números y obliga a las señales a revaluar sus indicadores de éxito. Ese nuevo marco ayuda a explicar por qué las estaciones invierten en contraprogramación aun cuando Viña sigue mandando en la franja tradicional.
La competencia estuvo salpicada por críticas y cuestionamientos entre ambas partes, según fuentes de la industria y declaraciones públicas, sin que hasta ahora exista una versión única ni una confrontación formalizada más allá de la retórica mediática. En lo inmediato, CHV apuesta a mantener la presencia con espectáculos de humor y rostros consolidados, mientras Mega conserva la fuerza del festival y aprovecha su eco para mover su parrilla, como la confirmación del regreso de formatos de entretenimiento anunciada en su Gala.
Para el público chileno la pelea tendrá efectos concretos: más alternativas en prime time, programación más segmentada y una industria que vuelve a poner en tensión la relación entre evento en vivo y audiencias fragmentadas en plataformas. El Festival de Comedia de Chilevisión concluirá el próximo fin de semana, y la pulseada por la audiencia estival promete continuar en la medida en que las señales busquen convertir cada punto de rating en presencia cultural y ganancia comercial.