En la sede de la Fiscalía de Zaragoza, España, el capo ecuatoriano Wilmer Chavarría, conocido como "Pipo", negó este miércoles ser el autor del asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio en 2023 y afirmó que la orden del crimen la dio el presidente de Ecuador, Daniel Noboa. La comparecencia se produjo a petición de la Fiscalía ecuatoriana y tuvo lugar ante la fiscal de la Unidad de Cooperación Internacional, con su abogado presente y custodia de tres policías españoles y cuatro agentes de cuerpos policiales especiales.

Según fuentes del gabinete jurídico de Chavarría citadas por la agencia EFE, el detenido, que espera en la prisión de Zuera la resolución del proceso de extradición iniciado por las autoridades ecuatorianas, respondió a las preguntas formuladas por la fiscal española y por su defensor, pero se negó a contestar a las tres consultas enviadas por el Ministerio Público de Ecuador.

Chavarría declaró que una persona cercana a John Reimberg, ministro del Interior de Ecuador, le aseguró que la orden había partido del propio Daniel Noboa, ante el temor de que Villavicencio pudiera ganar las elecciones. El narco afirmó además que Reimberg lo amenazó a través de un emisario cuando estuvo detenido en Málaga y que en la sala donde recibió esas amenazas había cámaras de seguridad que podrían ser revisadas.

El jefe del grupo conocido como Los Lobos sostuvo que la intención tanto de Noboa como de Reimberg es "engañar" a las autoridades españolas para lograr su extradición a Ecuador o a Estados Unidos. Chavarría expresó que su traslado a Ecuador representaría su muerte y que, si fuera extraditado a Estados Unidos, las autoridades norteamericanas buscarían que declarara contra el expresidente Rafael Correa, a quien él niega conocer. El acusado está reclamado desde Ecuador como líder de uno de los grupos de narcotráfico más poderosos de la región y, según su defensa, está implicado en más de cuatrocientos asesinatos en investigaciones en su país.

La acusación pública del capo se produce en un contexto de profunda crisis de seguridad en Ecuador, donde el asesinato de Villavicencio en 2023 marcó un punto de inflexión en la agenda política y de control del crimen organizado. Los Lobos es señalado por autoridades ecuatorianas como una de las bandas más violentas, y la presión internacional sobre las solicitudes de extradición —desde Quito y desde Washington— complica el escenario jurídico en España.

Por ahora, la situación procesal de Chavarría queda en manos de la justicia española: continúa detenido en Zuera mientras los tribunales deben resolver las solicitudes de entrega formuladas por Ecuador y por Estados Unidos. El propio Chavarría dijo que aceptó declarar ante la Fiscalía española porque confía en que allí no desaparecerá la grabación de su testimonio, y aseguró que el objetivo del ministro Reimberg y del presidente Noboa sería "sacarlo de circulación" por verlo como un competidor en el mercado del narcotráfico, donde, dijo, el presidente "está jugando un papel importante". Las autoridades ecuatorianas y las instancias judiciales implicadas aún no han ofrecido versiones públicas que confirmen las afirmaciones del detenido.