El comediante Bombo Fica, oriundo de Purén en la Región de la Araucanía, fue el encargado de abrir la segunda noche del nuevo Festival de Comedia de Chilevisión, una apuesta televisiva que compitió en paralelo con la presentación de Gloria Estefan en la Quinta Vergara.
En su rutina, Fica navegó entre anécdotas de viaje y observaciones sociales. Relató pasajes desde Australia y Nueva Zelanda hasta China, y lanzó imágenes de contraste al comparar al gigante asiático con "el Meiggs más grande" del mundo, aludiendo a un mercado popular santiaguino. También jugó con diferencias culturales y con la presencia de inmigrantes en Chile, trazando diferencias entre "los chinos en su lugar de origen" y "los chinos en Chile".
Hacia el cierre, el humor se tornó político. Fica recordó la construcción acelerada de un hospital durante la pandemia en China y soltó "¿Cómo (los chinos) llegaron a esto? Después me acordé que eran comunistas...", frase que cosechó risas en el público. Luego hizo una broma sobre el cambio de mando en Chile: "Es hasta el 11 de marzo, nomás, la talla", y mencionó a José Antonio Kast, presidente electo de Chile, en un tono conciliador y a la vez de advertencia humorística sobre futuras críticas.
La recepción fue cálida en el escenario: el humor de Fica se apoyó en la identificación popular y en chistes cotidianos, rasgos que han marcado su trayectoria dentro del humor chileno. Aun así, la prueba de audiencias mostró la magnitud del rival con el que compitió la noche. El show de Bombo Fica promedió 792.613 espectadores, mientras que la presentación de Gloria Estefan, transmitida por Mega desde la Quinta Vergara, alcanzó 1.777.989 espectadores y un peak de 1.861.129.
Ese diferencial deja en evidencia la distancia entre un festival enfocado en comedia televisiva, aún en gestación, y la convocatoria masiva de un artista internacional que representa a la música latina. Para Chilevisión la experiencia suma visibilidad y formato, pero también plantea el desafío de construir una identidad propia que atraiga audiencias más allá de la comparación con Viña del Mar.
En lo artístico, la noche reafirmó a Bombo Fica como figura del humor popular chileno, capaz de mezclar relato personal, observación social y comentarios políticos con un tono cercano. Queda por ver si las próximas jornadas del festival mantendrán la atención del público y si la propuesta televisiva logra acortar la brecha con los grandes eventos musicales de la temporada.