Boca Juniors regresó a la semifinal de un torneo internacional después de tres años. El equipo xeneize eliminó a Sao Paulo de la Copa Sudamericana con un global de 2-1 y se metió entre los cuatro mejores de la competencia. La vuelta se disputó este martes en el estadio Morumbí, donde los pupilos de Rodolfo Arruabarrena sacaron un empate 1-1 que les permitió avanzar tras la victoria 1-0 conseguida en La Bombonera hace una semana.
Según reportó La Tercera, los chilenos Carlos Palacios y Williams Alarcón estuvieron en la banca del equipo trasandino durante el encuentro en São Paulo, aunque ni ingresaron a la cancha. Palacios, mediapunta de experiencia en el fútbol sudamericano, no sumó minutos en un duelo donde Boca controló los ritmos sin necesidad de hacer cambios de mayor envergadura.
Pese a tener la ventaja en el global, Boca no salió a especular en territorio brasileño. El equipo visitante presionó alto desde el inicio, aunque sin la profundidad necesaria para generar peligro real. Los locales tuvieron la más clara del primer tiempo, cuando Lucas Ramon envió un centro desde la derecha que encontró a Gustavo Santana en el área, pero Álvaro Montero, arquero de Boca, rechazó el cabezazo de emergencia.
El gol que encaminó definitivamente la clasificación llegó a los 60 minutos. Leandro Lozano combinó por la derecha con Leonel Flores, quien le envió un pase preciso entre los defensores brasileños para que el lateral xeneize definiera solo frente al portero Rafael. Tras la apertura del marcador, Sao Paulo intentó tomar protagonismo, pero sin argumentos suficientes para complicar en serio a los visitantes.
Recién bien entrado el final, a los 88 minutos, Domingos Duarte cabeceó cruzado tras un tiro libre para hacer el 1-1. El gol sirvió para dar por lo menos una victoria moral a los paulistas, dirigidos por Dorival Júnior. El daño ya estaba hecho: Boca superó a Sao Paulo en el global y ahora espera medir fuerzas con Vasco da Gama de Río de Janeiro en la siguiente ronda de la Sudamericana.