El Ministerio de Agricultura tendría $887.644 millones en 2027, una baja de 0,5% frente a 2026, según Diario Financiero, que revisó el proyecto de Presupuesto. Son unos $4.720 millones menos que la base ajustada de este año.
La cifra total esconde movimientos más bruscos. Es como una cuenta familiar que casi no cambia en el total, pero donde se corta fuerte un ítem y se suben otros.
La comparación la hizo la Dirección de Presupuestos (Dipres), el organismo de Hacienda que arma el gasto fiscal. Expresa ambos años en pesos de 2027 e incluye en la base de 2026 la ley inicial, reajustes, leyes especiales y ajustes.
El mayor recorte porcentual está en la transferencia a Corfo, la Corporación de Fomento de la Producción, para fomento productivo. Pasa de $2.462 millones a $1.128 millones, una caída de 54,2%, equivalente a $1.334 millones.
En cambio, los fondos para promover exportaciones agrícolas a través de ProChile, la agencia estatal de promoción comercial, se mantienen en $7.410 millones en términos reales. La Red Agroclimática Nacional, que entrega datos del clima a productores, conserva sus $407 millones.
Los pequeños productores de trigo también pierden recursos. El apoyo a su comercialización baja 15%, desde $406 millones a $345 millones. Según la glosa del proyecto, el dinero se ejecutará mediante un convenio con la empresa pública Comercializadora de Trigo S.A. (Cotrisa), que deberá definir acciones, beneficiarios, montos y rendición de cuentas.
La Agencia Chilena para la Inocuidad Alimentaria, encargada de velar por la seguridad de los alimentos, cae 10%, desde $375 millones a $338 millones. Esa línea financia la operación del programa, incluidos personal y bienes y servicios.
La Fundación de Comunicaciones del Agro baja 5%, hasta $611 millones. El Seguro Agrícola tiene un ajuste menor, de 0,6%, con $8.772 millones, y el proyecto mantiene la exigencia de que Dipres autorice nuevas líneas de seguros o coberturas.
En la Subsecretaría de Agricultura, el programa que agrupa estas partidas baja 4,2%, desde $31.688 millones a $30.343 millones. La diferencia, $1.345 millones, es casi lo mismo que se le quita a Corfo. Las transferencias corrientes caen 7,4%, el gasto en personal 2,4% y bienes y servicios 1,2%.
Va en sentido contrario la compra de activos no financieros, como vehículos, máquinas y equipos informáticos, que sube 25,7% hasta $306 millones. Sí baja el monto para programas informáticos.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), que controla la sanidad de lo que entra y sale del país, tiene alzas en cuatro programas. Las inspecciones de exportaciones silvoagropecuarias suben 3% real, Desarrollo Ganadero 2,9%, el programa 01 del servicio 1,7% y Vigilancia y Control Silvoagrícola 0,3%.
Para un exportador, eso significa que los controles que certifican la fruta o la madera que sale del país tendrían algo más de recursos. Para un pequeño triguero, implica menos apoyo directo para vender su cosecha. El proyecto aún debe discutirse en el Congreso, donde estas cifras pueden cambiar.
