El Ministerio Público solicitó formalmente el levantamiento del fuero parlamentario del senador Miguel Ángel Calisto por delitos reiterados de fraude al fisco y fraude de subvenciones, en el caso conocido como "asesorías fantasmas". La acusación estima perjuicios superiores a los 100 millones de pesos al Estado.
La noticia sacudió a la coalición gobernante. Sin la presencia de Calisto en el hemiciclo, el oficialismo perdería la mayoría absoluta que necesita en el Senado para avanzar en votaciones clave, entre ellas la Acusación Constitucional contra el exministro de Economía Nicolás Grau y otros proyectos de ley pendientes.
Roberto Munita, analista político y director de Administración Pública de la Universidad Andrés Bello (UNAB), advirtió que el escenario para el gobierno en la Cámara Alta se complica si el desafuero prospera. Cada votación sensible se convertiría en una negociación difícil para el Ejecutivo.
Por ahora, Calisto conserva su cargo, su dieta y su fuero como senador. Un detalle legal relevante: el parlamentario ya fue desaforado cuando era diputado, pero no ha enfrentado ese proceso en su condición actual de senador, por lo que puede seguir participando en las sesiones del hemiciclo mientras el procedimiento judicial avanza.
Francisco Leturia, presidente del Consejo para la Transparencia, institución que fiscaliza el acceso a la información pública en Chile, enumeró las vías por las cuales Calisto podría perder su escaño y calificó de absurda la legislación vigente en esta materia.
Calisto llegó al Senado luego de que la Federación Regionalista Verde Social lo incluyera en su lista electoral. El pacto opositor entre Chile Vamos y Demócratas lo había rechazado previamente por su situación judicial pendiente.
