Las elevadas temperaturas que se registran en buena parte de Europa, superiores a las habituales en mayo, obligaron a las autoridades de varios países a decretar alertas por calor y a extremar las precauciones para evitar incendios forestales. En el Reino Unido, este lunes se ha alcanzado la temperatura más alta en un mes de mayo, los 33,5 grados centígrados marcados en las inmediaciones del aeropuerto londinense de Heathrow, cifra que supera los 32,8 grados registrados en 1922.
Las autoridades meteorológicas calculan que los termómetros podrían llegar hasta 35 grados durante la jornada del lunes. La Oficina Meteorológica británica (Met Office) sitúa las temperaturas más altas en las próximas horas en el centro y el sur de Inglaterra, especialmente en el área de Londres, y en Gales.
Europa activa alertas amarillas En España, tres regiones autónomas del norte del país -Asturias, Cantabria y País Vasco- y el archipiélago de Canarias están en aviso amarillo por temperaturas de más de 34 grados centígrados. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), durante el fin de semana España experimentó "temperaturas muy altas para la época", entre cinco y diez grados por encima de lo habitual.
Este episodio de calor se acentuará durante el resto de la semana, con un repunte de las temperaturas a partir del miércoles. En Francia, los servicios meteorológicos colocaron a 18 departamentos, incluido París, en alerta amarilla por la ola de calor.
Según Météo France, se trata de un "episodio de calor precoz" que afecta sobre todo al oeste del país y a la capital. La ola de calor se extiende hacia el norte, con termómetros por encima de los 30 grados.

