Sevilla, 16 abr (EFE).- El técnico del Betis, Manuel Pellegrini, admitió que "es una noche muy dura, un traspié muy duro", tras ser eliminado su equipo en los cuartos de final de la Liga Europa por el Braga (2-4) después de empezar con un 2-0 a favor, y afirmó que el hecho de que se les "haya escapado" esta ocasión "histórica" es "un golpe tremendamente doloroso". El chileno dijo tras el encuentro que tenían "toda la ilusión de llegar a semifinales" ante su afición y después de que hubieran empatado 1-1 en la ida en Portugal, aunque dentro de la decepción, ya que, "por supuesto", entiende "el enfado del público", aseveró que van a "pelear hasta el final en LaLiga" para acabar quintos.
"Hay que terminar la temporada de la mejor posible, en zona europa para la próxima campaña. Hoy nuestro primer tiempo fue de gran nivel, con recuperación alta del balón, posesión y llegada, sin que ellos tuvieran ningún tiro a puerta.
La diferencia era muy grande durante 35 minutos, pero el fútbol tiene hechos puntuales y hubo errores importantes que les permitió ponerse por arriba en el marcador", lamentó. Según Pellegrini, en el 2-1, cerca del descanso, hubo "un choque de nuestros centrales" que permitió al Braga recortar distancias y "en el inicio del segundo tiempo" hicieron "un penalti innecesario" y luego hubo "un córner en el que cabecean el balón en el área" sin oposición.
Reconoció que "son errores puntuales que en cuatro minutos" hicieron que en el Betis se pusieran "nerviosos", con lo que "ellos se empezaron a apropiar del balón" en un periodo en el que su equipo tuvo "muy poca llegada". "Sentimos sus goles en los primeros minutos de la segunda parte.
Perdimos justamente. Es un traspié muy duro, no sé si un fracaso.
