A un mes de haber llegado a La Moneda, el Presidente José Antonio Kast retomó el curso de una de sus propuestas principales: la auditoría al Estado para dar cuenta de irregularidades y de la situación de los recursos públicos, y advirtió que "si se inicia un sumario por una acción grave (a un funcionario), puede terminar en la destitución". La medida, llevada a cabo por el Comité Estratégico de Auditoría y Revisión Fiscal -liderado por la subsecretaria de la Segpres, Constanza Castillo-, liberó sus primeros resultados preliminares, tras haber fijado como plazo el lunes para recibir, por parte de los servicios públicos, un informe que dé cuenta del estado de las arcas fiscales.
En este contexto, Kast reiteró: "Una acción incorrecta tiene que tener una sanción. Todos los funcionarios públicos saben que el segundo decreto que se dictó (bajo mi mandato) fue el de las auditorías.
Por lo tanto, de aquí en adelante tiene que haber una forma distinta de enfrentar las situaciones". "Nadie podría extrañarse de que si ahora se inicia un sumario por una acción grave, ese sumario puede terminar en la destitución.
Hay personas que, claro, después de la elección dicen 'qué bueno, mañana todo va a ser distinto', y nosotros les decíamos 'no, esto va a tomar un tiempo'. Y vamos avanzando paso a paso", sostuvo.
Resultados preliminares Entre las primeras alertas de la auditoría, se encontraron transferencias y convenios por montos superiores a 140 millones de dólares, asignados a entidades con menos de un año de antigüedad. Asimismo, se detectaron cerca de 100 mil trabajadores del servicio público con licencias médicas superiores a un mes y mil casos con una extensión de más de un año.