Francisco Meneghini, entrenador de Universidad de Chile, afirmó que seguirá al frente del equipo después del amargo empate 1-1 frente a Universidad de Concepción en el Estadio Nacional. El técnico reconoció la molestia de la hinchada, pero negó una salida antes del próximo duelo.

El desarrollo del partido dejó sensaciones encontradas. Meneghini admitió una autocrítica por el primer tiempo, que consideró flojo, y valoró la reacción en la segunda mitad cuando el equipo aumentó el volumen ofensivo y "cargó bien el área" para generar las ocasiones que pudieron darle la victoria.

Sobre su situación contractual y la relación con la dirigencia, Meneghini dijo que conversa diariamente con la gerencia deportiva. Azul Azul, la concesionaria que administra Universidad de Chile, le transmite confianza a través de un trabajo constante, no en reuniones puntuales, según el propio entrenador.

La polémica del final también marcó la rueda de prensa. Meneghini se refirió a una mano de Pablo Parra, futbolista chileno, que el juez no sancionó y que, a su juicio, debió ser revisada por el VAR, el árbitro asistente por video. "Al menos, como mínimo, el árbitro debió revisarla y que luego la analice tranquilamente", dijo Meneghini, y sostuvo que el juez le comunicó que la jugada estaba confirmada desde arriba.

Tácticamente, el entrenador destacó que el equipo mejoró la ocupación del área y la generación de centros y remates en el segundo tiempo. Esa mayor presencia en tres cuartos permitió crear opciones claras, aunque no fue suficiente para cambiar el resultado. La pregunta para el cuerpo técnico es cómo sostener ese volumen ofensivo desde el inicio y corregir el primer tramo del partido.

De cara al futuro inmediato, Meneghini cerró pensando en su próximo rival cuando afirmó "No pienso en renunciar, pienso en Coquimbo". La continuidad del técnico parece respaldada por la dirigencia por ahora, pero su permanencia estará supeditada a los resultados en las próximas fechas y a la respuesta del equipo en el juego inicial del partido.