Sin enchufe: las barreras legales y técnicas que frenan la electromovilidad en los edificios de Chile El avance de la electromovilidad en Chile comienza a tensionar un eslabón clave de la cadena: la infraestructura de carga en espacios residenciales. Según el último informe de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), las ventas de vehículos de nuevas energías crecieron un 95,2% hacia noviembre de 2025, comparado con el mismo periodo del año anterior, y ya representan un 10,6% de participación en el mercado total; sin embargo, la capacidad de los edificios y condominios para adaptarse a esta nueva demanda sigue rezagada, marcada por barreras normativas, técnicas y de coordinación comunitaria, señala Ignacio Rivas, director del Centro de Movilidad Sostenible.
La expansión de puntos de carga en espacios públicos ha avanzado de la mano de actores como Copec Voltex o Enel X, pero el verdadero desafío, está en cómo gestionan sus cargas los usuarios puertas adentro. “El lugar más cómodo y accesible para cargar un vehículo eléctrico es el hogar.
Sin embargo, la gran mayoría de los edificios residenciales existentes no fueron diseñados para la electromovilidad y hoy enfrentan restricciones para instalar cargadores”, explica Rivas. Esta brecha, advierte, termina siendo una barrera para la adopción de vehículos eléctricos.
En Chile, la principal traba está en la Ley de Copropiedad Inmobiliaria (N°21.442), que exige altos quórums para aprobar modificaciones en bienes comunes, es decir, en proyectos que no se logran desarrollar. “Cerca del 80% de los proyectos de cargadores en edificios son rechazados”, sostiene Rivas, argumentando que la principal razón es por la dificultad de lograr los acuerdos en asamblea exigidos por la ley.
Desde una perspectiva legal, la abogada y profesora de Derecho Internacional Público y Derecho Administrativo Karina Uribe, advierte que uno de los principales escollos tiene que ver con los quórums exigidos por la ley y la dificultad de que los residentes asistan a estas instancias. “Este tipo de regulaciones pueden entenderse como una barrera de entrada para la masificación y opción final de compradores de vehículos eléctricos en nuestro país”, indica.

