Gonzalo Blumel, exministro del Interior y de la Secretaría General de la Presidencia bajo el gobierno de Sebastián Piñera, fue tajante este miércoles: si le tocara votar en el Senado, rechazaría la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau. Su argumento no es de mérito político, sino institucional. "Lo ideal era que esta acusación no se hubiera presentado", dijo, "y no porque el exministro Grau fuera un buen ministro".
Las declaraciones se dieron en el podcast Cómo te lo explico, conducido por las periodistas Paula Catena y Mónica Rincón. Allí, el militante de Evópoli planteó que la acusación constitucional, tal como existe en el ordenamiento chileno, está reservada para infracciones constitucionales graves que deben demostrarse y constatarse. Usarla para exigir responsabilidades de corte político, argumentó, es propio de los regímenes parlamentarios, no del sistema presidencial que rige en Chile.
La acusación fue presentada por el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario. Blumel reconoció que al gobierno le resulta difícil intervenir en atribuciones parlamentarias, pero señaló que debió haber adoptado una postura más activa. "Ojalá el gobierno hubiera tomado una disposición de ponerle paños fríos", dijo. Y lanzó una advertencia concreta: si nadie frena esta dinámica, las próximas acusaciones podrían apuntar a ministros del actual gabinete.
Blumel también se refirió al fallo del Tribunal Constitucional (TC) que impugnó cuatro artículos del proyecto de Escuelas Protegidas, impulsado por el actual gobierno. Defendió el rol del TC como institución de control y valoró que ese control exista. Sobre el anuncio de la bancada de la Unión Demócrata Independiente (UDI) de modificar la Constitución para permitir sanciones vinculadas a la gratuidad universitaria, el exfuncionario fue directo: la UDI busca hacer un "punto político" con esa iniciativa, más que impulsar una reforma de fondo.