Los presidentes de la UDI, Renovación Nacional (RN), Evópoli y el Partido Republicano cuestionaron en una declaración conjunta a los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric. Ambos habían pedido al gobierno de José Antonio Kast reconsiderar la permanencia de Chile en el Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump.
De acuerdo con La Tercera, el cruce abrió nuevos desencuentros en el Congreso. Parlamentarios de ambos bandos discutieron sobre soberanía, cooperación internacional y combate al crimen organizado.
Los dirigentes oficialistas reprocharon que los exmandatarios criticaran la adhesión sin información de primera mano sobre sus alcances, condiciones y resguardos. También afirmaron que quienes ejercieron la Presidencia mantienen una responsabilidad institucional después de su mandato.
Sobre la soberanía, los partidos sostuvieron que Chile decide con quién coopera, bajo qué términos y con qué objetivos. Según su declaración, coordinarse contra el crimen organizado transnacional no implica ceder soberanía. Biobiochile agregó que las colectividades defendieron las atribuciones de Kast para conducir la política exterior y rechazaron que exista subordinación frente a otro país.
La carta de Bachelet y Boric tiene poco precedente. Según Biobiochile, desde el retorno a la democracia en 1990 no se registraba una declaración conjunta de dos exmandatarios contra una decisión de política exterior de un gobierno en ejercicio. Ambos reconocieron que la cooperación contra el crimen es necesaria, pero advirtieron que no debe subordinar la política exterior, de seguridad o defensa a las prioridades de una potencia extranjera.
En la oposición, el presidente del PPD, Raúl Soto, respaldó a los expresidentes. "Respecto al Escudo de la América, creo que es un grave error que el gobierno debe reconsiderar", dijo. Además, calificó la política exterior como "débil y errática".
El diputado independiente Gustavo Gatica acusó al gobierno de "confundir cooperación con subordinación" y mencionó la relación con Argentina como antecedente. El socialista Juan Santana contrastó las críticas a los exmandatarios con el silencio del oficialismo ante la decisión del gobierno de no respaldar una candidatura chilena a la Secretaría General de la ONU. Su compañero de partido José Antonio Rivas defendió que Bachelet siga activa en la política nacional.
Desde el Partido Republicano, el diputado Cristián Araya vinculó la postura de los expresidentes con sus gestiones. Afirmó que Bachelet "abrió las puertas a una migración descontrolada" y que Boric buscó acuerdos de seguridad con Nicolás Maduro, gobernante de Venezuela.
La diputada Catalina del Real planteó que los expresidentes caen en una contradicción: reconocen que el crimen no tiene fronteras, pero piden salir de una instancia creada para enfrentarlo. Stephan Schubert sostuvo que la medida no favorece a ningún país y apunta contra el crimen organizado y el terrorismo.
La disputa seguirá en el Congreso. La adhesión al Escudo de las Américas será uno de los temas de la interpelación al canciller Francisco Pérez Mackenna, según Biobiochile. La fecha de esa sesión no aparece en las fuentes.
