Ghislain Quiroz fue formalizado el viernes por homicidio calificado, exhumación e inhumación ilegal en el caso Mariana Sepúlveda. El mismo día, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago decretó su sobreseimiento definitivo: los delitos ya habían prescrito tras más de 18 años.
La confesión de Quiroz el domingo anterior había reabierto el caso después de casi dos décadas. El hombre se presentó voluntariamente a Carabineros y confesó ser responsable del homicidio cometido el 29 de agosto de 2008. Describió también la inhumación ilegal de los restos y, aproximadamente cinco años después, su exhumación. Según reportó La Tercera, la Fiscalía consideró los antecedentes suficientes para imputar los tres delitos.
El Código Penal establece 15 años de prescripción para delitos graves. Entre agosto de 2008 y septiembre de 2026 han transcurrido más de 18 años, superando ese plazo legal. La Policía de Investigaciones confirmó mediante informe que Quiroz no registra salidas de Chile desde la fecha del homicidio. Esa permanencia fue decisiva: si hubiera salido del país, el plazo de prescripción habría duplicado a 30 años. Sin esos movimientos, los 15 años se consumieron.
La defensa de Quiroz señaló que el imputado presenta una discapacidad cognitiva. La abogada Monserrat Sanzana aclaró que esa condición no invalida la voluntariedad de su confesión, aunque constituye un antecedente relevante. El Servicio Médico Legal realizó peritajes para evaluar su condición mental.
Inicialmente el tribunal decretó internación provisoria de Quiroz en un centro asistencial de Gendarmería, pero lo dejó en libertad tras constatar la prescripción. El Ministerio Público anunció que apelará el sobreseimiento.