Francia le da la espalda a Gianni Infantino. La Federación Francesa de Fútbol (FFF) decidió por unanimidad retirar su apoyo al presidente de la FIFA de cara a las elecciones presidenciales del 18 de marzo de 2027 en Rabat, Marruecos. El Comité Ejecutivo de la entidad se reunió este jueves en París y formalizó su quiebre con Infantino, según informa La Tercera.
Philippe Diallo, presidente de la FFF, explicó que "la confianza depositada en Gianni Infantino se ha roto" y que "la gestión actual del fútbol no es la adecuada". La decisión se produce tras un proyecto liderado por Infantino a finales de julio que buscaba crear una empresa comercial con derechos de la Copa Mundial y abrir su capital a inversores externos. La FFF consideró que un proyecto de tal envergadura requería transparencia total, consulta exhaustiva y gobernanza rigurosa, lo que no sucedió.
Aunque el proyecto fue abandonado en agosto tras presión coordinada de la UEFA y otras confederaciones europeas, la FFF sostiene que el daño a la gobernanza de la FIFA quedó expuesto. "El problema de la gobernanza de la FIFA no puede considerarse resuelto", argumenta el organismo francés en su comunicado oficial.
Diallo también ha cuestionado decisiones económicas de Infantino. Critica que el Mundial de Clubes, torneo celebrado por primera vez en 2025 bajo impulso del presidente, tenga mejor dotación presupuestaria que el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El dirigente galo enfatiza además que Infantino gobernó de manera "poco colegial", sin consultar a las federaciones.
La posición de Francia se suma a la de otras grandes federaciones europeas como Inglaterra e Italia, que ya habían retirado su apoyo. La FFF enfatiza su legitimidad como miembro fundador de la FIFA en 1904 y su posición deportiva, habiendo permanecido en el top tres mundial durante más de una década.
La FFF iniciará en los próximos días consultas con personalidades francesas e internacionales especializadas en gobernanza. Busca formular propuestas de reforma profunda en la FIFA para restaurar confianza, fortalecer transparencia y garantizar independencia en la máxima autoridad del fútbol mundial.
Para Chile, esta decisión impacta directamente en la gobernanza que regirá competiciones internacionales en las que participa la selección nacional, desde clasificatorias mundialistas hasta torneos de confederaciones. Las decisiones sobre formato de mundiales y distribución de recursos bajo liderazgo de Infantino o su sucesor afectarán directamente a la Confederación Chilena de Fútbol.