Desde enero de 2025, Puerto Montt aplica una ordenanza municipal que establece un perímetro de exclusión para el comercio ambulante en el centro de la ciudad. El resultado es concreto: la ciudad se convirtió en la que tiene los índices de comercio informal más bajos de todo el país.
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC) registró que solo un 11,6% de los locatarios formales de Puerto Montt reporta tener vendedores informales cerca. Valparaíso y Santiago superan el 30% en ese mismo indicador, y Puerto Montt es la única ciudad del país donde más de la mitad de los vecinos percibe que el comercio ambulante ha bajado. La tasa de victimización en el comercio también cayó a 44,4%, frente al promedio nacional de 61,2%.
El alcalde Rodrigo Wainraight reconoce que el proceso fue conflictivo desde el principio. "Nuestros equipos de Seguridad Pública fueron agredidos, intentaron tomarse la Municipalidad, incluso recibí amenazas, pero eso no nos detuvo", declaró. La resistencia de los vendedores desplazados derivó en ataques al personal municipal y una tentativa de ocupación del edificio comunal, situación que la administración enfrentó sin dar marcha atrás.
El modelo combina dos herramientas. Quien sea sorprendido vendiendo dentro del perímetro vedado recibe una multa, y un abogado de dedicación exclusiva hace seguimiento del caso hasta confirmar que la sanción se pague. La misma regla rige para quienes compran en el comercio informal, lo que busca reducir la demanda desde ambos lados.
La estrategia sigue activa: el municipio mantiene fiscalización permanente en las calles del centro para evitar que los puestos vuelvan a instalarse.