Un 56% de los integrantes del Panel de Políticas Públicas de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica rechazó un aumento transitorio del gasto fiscal que se salga de las reglas vigentes para combatir el desempleo y el pesimismo, según Diario Financiero. Un 32% se mostró a favor.
La consulta, que el panel hace en alianza con Radio Pauta y Diario Financiero, reunió a 43 panelistas, economistas y no economistas de distintas sensibilidades políticas. Un 50% dijo estar en desacuerdo y un 5,8% muy en desacuerdo. Del otro lado, un 26,4% estuvo de acuerdo y un 5,8% muy de acuerdo.
El sondeo llega justo antes de que el Congreso empiece a discutir el Presupuesto 2027. Este lunes, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, presentará el Estado de la Hacienda Pública ante la Comisión Mixta de Presupuestos, la instancia de diputados y senadores que revisa el proyecto.
Para entender la discusión, conviene explicar la regla fiscal. Funciona como el presupuesto de una familia que calcula sus gastos según su sueldo normal, y no según un bono puntual. El Estado mide su balance estructural, es decir, ingresos y gastos ajustados por el ciclo económico y el precio de largo plazo del cobre. La hoja de ruta del gobierno apunta a un déficit estructural de 2,6% del PIB en 2026 y 1,8% en 2027. El PIB (Producto Interno Bruto) es el valor de todo lo que produce el país en un año.
La economista Andrea Repetto, profesora de la Escuela de Gobierno UC, explicó que quienes apoyan gastar más buscan ganar tiempo mientras maduran las reformas del gobierno, como los cambios tributarios. "Se requiere una especie de puente en el tiempo", resumió sobre ese argumento. El expresidente del Banco Central Vittorio Corbo estuvo en ese grupo.
Quienes rechazan la idea creen que el Presupuesto puede enfocarse en el empleo a través de la inversión pública y reasignaciones, aprovechando la holgura que da el mayor precio de referencia del cobre. José de Gregorio, también expresidente del Banco Central, comparó la propuesta con pedir una baja de tasas de interés y pidió un ajuste que minimice el impacto en el empleo.
Sobre el plan "Chile Despega con Pega", Repetto dijo que en principio no contradice la meta de ordenar las cuentas, porque su eje es ejecutar inversión ya presupuestada. Pero advirtió que la vulnerabilidad es real: los ingresos de los hogares se han deteriorado por el alza del costo de la vida, un crecimiento nulo y un desempleo que siguió subiendo.
Para cumplir la meta de 2027, Repetto estima que el gasto público debería crecer entre 1% y 2%, y aclaró que todavía no está claro cuánto crecerá realmente. Esa respuesta llegará esta semana, cuando Hacienda entregue el Estado de la Hacienda Pública y el Informe de Finanzas Públicas.