La explosión registrada la tarde del jueves en la comuna de Renca dejó escenas de pánico y una investigación en curso, según relatan testigos y reportes oficiales.

Juan Pablo Nova, conductor y dueño de una PyME familiar, iba junto a su padre desde la comuna de Lampa hacia el centro de Santiago cuando fueron sorprendidos por la detonación. Su camioneta comenzó a incendiarse y ambos debieron abandonar el vehículo a pie. "Vimos gente pidiendo auxilio, gente que venía caminando quemada, gente que estaba pegada en el piso quemada", dijo el testigo.

La secuencia, según Nova, fue rápida y caótica: el fuego en su camioneta se propagó, intentó acercarse para ayudar a otras víctimas, pero nuevas detonaciones, incluido el estallido de un neumático en llamas, lo obligaron a mantenerse a distancia. Él y su padre resultaron ilesos, pero la camioneta quedó completamente dañada y esperan una evaluación para saber si es reparable.

En los minutos siguientes al siniestro, una ambulancia de la Mutual llegó al lugar, y empezaron a acudir bomberos y Carabineros, dijo el testigo, que valoró la rapidez de la respuesta. Bomberos informó preliminarmente de un radio de impacto de 150 metros. La Fiscalía, por su parte, investiga si un exceso de velocidad afectó la maniobra del camión que explotó; en reportes iniciales se señala que se trató de un camión que transportaba GLP, es decir gas licuado de petróleo.

El episodio volvió a poner en primer plano la seguridad del transporte de combustibles en áreas urbanas y la capacidad de respuesta de servicios de emergencia. Autoridades locales y equipos periciales mantienen el lugar acordonado mientras la Fiscalía y Bomberos realizan peritajes para determinar causas y responsabilidades. Las cifras oficiales de heridos y daños siguen sujetas a confirmación por las instituciones intervinientes.

Hoy, los sobrevivientes relatan el impacto emocional de lo vivido. Nova agradeció la atención recibida y dijo que, además del daño material, lo que más lo marcó fue la impotencia de no poder asistir a otras personas en los primeros minutos. La investigación formal continúa y la comunidad de Renca espera los informes oficiales para clarificar responsabilidades y medidas de seguridad para los vecinos.