En la tarde de este miércoles, el ministro de Transportes Juan Carlos Muñoz se trasladó desde Talca hasta las oficinas del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) para una reunión interna con el futuro titular de la cartera, Louis De Grange, pero De Grange no asistió al encuentro. La cita estaba pensada para abordar asuntos internos del ministerio, incluyendo temas con subsecretarios y jefes de división, según informó Radio Bío Bío.
Muñoz viajó específicamente desde Talca y tenía la asistencia de De Grange confirmada, con sus datos facilitados al equipo de seguridad del MTT para permitir el ingreso. Pese a ello, el futuro ministro no se presentó. Desde el entorno de Louis De Grange, futuro ministro de Transportes y Telecomunicaciones, indicaron que si bien existía un encuentro agendado, su participación no estaba definitivamente confirmada, y que De Grange tenía actividades vinculadas a la Oficina de Planificación Estratégica (OPE), incluidos almuerzos de trabajo con el presidente electo José Antonio Kast y otras tareas de transición.
La ausencia ocurre en un momento de tensión para la cartera. En los últimos días se reavivó el debate por un proyecto de cable de fibra óptica entre Chile y China, y además trascendió la revocación de la visa de Juan Carlos Muñoz por parte de Estados Unidos. Ambos hechos han colocado a Transportes en el centro de discusiones sobre seguridad, relaciones internacionales y coordinación de proyectos de infraestructura.
El episodio tiene efectos prácticos y simbólicos. En lo inmediato, retrasa coordinaciones internas y obliga a reagendar reuniones clave para la transición. En lo político, la imagen del futuro ministro se ve afectada por la versión de que no asistió a una cita confirmada, mientras que el ministro en ejercicio queda expuesto ante la opinión pública como la parte que se desplazó y fue "plantada". Para la ciudadanía, la consecuencia es la misma: menos confianza en una transición ordenada, justo cuando decisiones sobre conectividad y obras viales pueden impactar la vida diaria y la inversión pública.
Históricamente, las primeras semanas de una transición marcan la posibilidad de continuidad en proyectos complejos. Si la coordinación falla temprano, aumentan los riesgos de retrasos en obras y en la toma de decisiones. En ese sentido, la reunión fallida enfatiza la necesidad de aclarar agendas y protocolos entre equipos saliente y entrante. El MTT y el equipo de De Grange deberán ahora fijar una nueva fecha y aclarar públicamente el estado de sus conversaciones, especialmente por la delicadeza del debate sobre el cable con China y las implicancias que tienen para la conectividad nacional y la seguridad.
Fuentes: Radio Bío Bío y declaraciones del entorno de Louis De Grange.
