Kast pide que el 18-O no se repita y guarda silencio sobre indultos a uniformados

Republicanos y libertarios presionan al Presidente por un gesto hacia policías condenados, mientras Tohá propone que los enfermos terminales mueran en casa.

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El Presidente José Antonio Kast llamó este miércoles a que la violencia del estallido social "no se vuelva a repetir nunca más". Lo hizo en el Palacio de La Moneda, a tres días del aniversario del 18 de octubre. Sin embargo, no contestó si indultará a uniformados condenados por hechos ocurridos durante las protestas de 2019.

Según informó La Tercera, la prensa le preguntó si el Gobierno prepararía alguna actividad para la fecha. "Nosotros tenemos que tener una mirada de futuro", respondió el Mandatario. Agregó que su gestión trabaja en "reconstruir nuestro país" y describió el 18-O como un momento complejo y de mucha violencia.

Luego vino la consulta incómoda. El Partido Nacional Libertario pidió que Kast conceda indultos ese mismo día. Ante la pregunta, el Presidente se limitó a decir: "Muchas gracias". No hubo más respuesta.

La presión viene de su propio sector. Este sábado se cumplen siete años del estallido social, y republicanos y libertarios quieren un gesto concreto hacia carabineros y militares presos.

El senador Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, fue el más explícito. En radio Agricultura, según recogió La Tercera, sostuvo que le parece una "injusticia enorme" que haya policías encarcelados cuando, en su opinión, solo hacían su trabajo. También pidió a La Moneda un "pronunciamiento muy profundo" sobre esos casos.

Squella planteó el indulto como una vía para cambiar la forma en que esos uniformados cumplen sus penas. "El indulto particular le corresponde al Presidente. Él ha dicho, y me consta, que están estudiando los casos", afirmó. La decisión, por ahora, queda en manos del Ejecutivo.

En paralelo se abrió otro frente. La exministra del Interior Carolina Tohá dijo en T13 En Vivo que los condenados en fase terminal deberían poder morir en sus casas. Eso sí, pidió que no fuera por indulto presidencial, sino mediante una decisión de los tribunales.

Tohá incluyó en su propuesta a los condenados por violaciones a los derechos humanos. Argumentó que esos crímenes son imprescriptibles e inamnistiables, pero que eso no debe rebajar el estándar humanitario. Advirtió además que un indulto no podría revertirse si después se comprobara que el condenado no estaba realmente en etapa terminal.

Su postura generó rechazo en la izquierda. La senadora Fabiola Campillai, citada por BioBioChile, aceptó que toda enfermedad real se atienda con seriedad, aunque advirtió que no puede convertirse en "una moneda de cambio". La diputada comunista Lorena Pizarro calificó de "impresentable" lo planteado por Tohá y por Fidel Espinoza.

El dilema de Kast es político. Su base pide un gesto simbólico hacia los uniformados. Otros, como el diputado Diego Schalper de Renovación Nacional (RN), le piden concentrarse en las prioridades de la mayoría. El plazo que fijaron los libertarios vence el sábado 18 de octubre.

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