La muerte de un menor de 12 años durante una encerrona en San Bernardo encendió el debate político esta semana y abrió una nueva fractura al interior de la derecha. Lo que empezó como una discusión sobre seguridad pública derivó en un cruce entre el gobierno y la exalcaldesa de Providencia y excandidata presidencial Evelyn Matthei.
El detonante fue una declaración de Matthei, quien sostuvo que el Ejecutivo llegó al poder sin un plan concreto para enfrentar la delincuencia. El ministro de Seguridad, Martín Arrau, no tardó en responder y la invitó públicamente a "informarse de buena manera" antes de hacer ese tipo de críticas.
"El plan fue presentado al Congreso. Está ahí, está disponible y espero que cuando se hagan críticas se hagan con fundamentos", dijo Arrau.
La tensión entre Chile Vamos y Republicanos no es nueva. Hace apenas unos días, la propia Matthei había declarado que entre ambos sectores "no existe una coalición". El intercambio de esta semana revive ese diagnóstico.
Dentro de Chile Vamos, las reacciones fueron mixtas. En la UDI (Unión Demócrata Independiente), el diputado Hotuiti Teao llamó a respetar "la diversidad de liderazgo en la derecha". Su par Ricardo Neumann prefirió esquivar el debate personal y pidió concentrar la discusión en cómo fortalecer las medidas del gobierno. "La seguridad de los chilenos merece una cuestión seria y con fundamentos", señaló.
En Republicanos optaron por bajar el tono, sin pronunciarse directamente sobre los dichos del ministro. La incomodidad dentro del sector, sin embargo, es evidente.
Con las primarias presidenciales en el horizonte y la crisis de seguridad como telón de fondo, Matthei acumula capital político con cada cuestionamiento al oficialismo. El gobierno sabe que cada crimen que conmueve al país reactiva ese ciclo, y que responder con dureza, como hizo Arrau, tiene un costo político propio.