Este jueves llegó a Santiago Alberto Carlos Mejía Hernández tras ser extraditado desde Colombia. Es sindicado como sicario del Rey de Meiggs y permanecía prófugo en Bogotá desde julio de 2025, cuando fue liberado por error de un juzgado chileno. La PDI lo trasladó en un vuelo comercial desde Bogotá.
A su salida del Aeropuerto de Santiago, el imputado negó culpabilidad, según reporta T13. "No he matado a nadie, soy inocente", dijo brevemente a Teletrece.
Mejía fue formalizado en julio de 2025 por el homicidio de José Felipe Reyes Ossa, conocido como Rey de Meiggs, ocurrido semanas antes en Ñuñoa. Sin embargo, menos de 24 horas después de ser formalizado, el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago lo dejó en libertad mediante una orden judicial.
Durante ese tiempo operaba bajo la identidad falsa Osmar Alexander Ferrer Ramírez. De acuerdo con la investigación fiscal, él y dos cómplices venezolanos interceptaron a Reyes a la salida de su departamento, provocando su muerte en el lugar.
La Fiscalía estableció que el crimen fue encargado por Wilson Verdugo, cercano a la víctima, quien habría pagado el asesinato por razones económicas vinculadas a un préstamo informal.
El error judicial permitió que Mejía escapara hacia la zona norte del país y cruzara a Colombia. Allí fue capturado después de permanecer más de un año en fuga, activando un proceso de extradición que terminó con su regreso a Chile.
La jueza Irene Rodríguez, del Octavo Juzgado de Garantía, fue sancionada en enero de este año por firmar la orden de liberación errónea de Mejía. El Poder Judicial confirmó que el juzgado envió correos a Gendarmería con las resoluciones, pero hubo confusión en el traspaso de datos entre identidades falsas y reales, resultando en su liberación prematura. La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, aclaró que existió un problema administrativo con el nombre del imputado que no fue capturado a tiempo.
Con la extradición se reanuda el proceso judicial en su contra. Mejía quedará bajo custodia de Gendarmería mientras continúa la investigación. Su defensa ha cuestionado la solidez de las pruebas que sustentan la acusación.