Universidad de Chile encara el duelo con la presión de ratificar su nivel internacional, tras haber sido semifinalista la temporada pasada y con un arranque local que dejó cuatro fechas sin triunfo.
El entrenador Francisco "Paqui" Meneghini, entrenador argentino de Universidad de Chile, intentará capitalizar el ánimo que generó la victoria sobre Colo Colo en el Monumental para llevar al equipo a la fase de grupos de la Copa Sudamericana 2026. La necesidad es tangible: perder implicaría el primer tropiezo serio de la temporada en el plano internacional.
La gran baja es Matías Zaldivia, defensor argentino que fue figura en Macul, quien no puede jugar por una sanción impuesta por CONMEBOL, la Confederación Sudamericana de Fútbol. En su lugar aparece Bianneider Tamayo, defensor venezolano, con la misión de apuntalar la zaga central y dominar los duelos aéreos que tanto pesan en estas instancias. El partido se jugará sin público, por la sanción de CONMEBOL derivada de incidentes en el duelo con Independiente en Avellaneda.
Meneghini presentaría a Gabriel Castellón, arquero chileno; Nicolás Ramírez, lateral derecho; Franco Calderón, defensor; Bianneider Tamayo, defensor; Fabián Hormazábal, atacante por banda; Israel Poblete, mediocampista; Charles Aránguiz, mediocampista chileno; Marcelo Morales, lateral izquierdo; Javier Altamirano, mediapunta; Eduardo Vargas, delantero chileno; y Juan Martín Lucero, delantero argentino. Es una alineación que busca equilibrio entre control en el medio y movilidad ofensiva por las bandas.
Palestino, dirigido por Cristián Muñoz, entrenador chileno, llega con confianza tras golear a O'Higgins el fin de semana, aunque con bajas importantes por molestias físicas de Joe Abrigo, mediocampista chileno, y Ronnie Fernández, delantero chileno. Su probable once inicial marca intención ofensiva con Sebastián Pérez en el arco; Ian Garguez y José Bizama en la defensa; Julián Fernández y Sebastián Gallegos en el mediocampo; y Nelson Da Silva, César Munder y Jonathan Benítez en la ofensiva.
Tácticamente, Universidad de Chile apuesta a que el dúo Israel Poblete y Charles Aránguiz controle la posesión y ordene la salida; desde ahí, Javier Altamirano debe conectar con Eduardo Vargas como referencia aérea y con Juan Martín Lucero en los espacios. La ausencia de Zaldivia obliga a cuidar las transiciones defensivas, y Palestino buscará aprovechar la velocidad por las bandas y errores en la salida para generar contragolpes.
El desenlace tiene implicaciones claras: el vencedor se asegurará el segundo cupo chileno para la fase de grupos de la Copa Sudamericana 2026, mientras que el perdedor quedará con la urgencia de recomponer la imagen internacional. El duelo, además, se jugará sin público y bajo la lupa de CONMEBOL, lo que añade una tensión extra fuera del césped.