En la última semana de febrero, la Policía de Investigaciones reunió a su Alto Mando y al Cuadro Directivo 2026 para la primera de tres jornadas de trabajo en que se analizaron los balances operativos de 2025 y las prioridades ante el crimen organizado.

La actividad fue encabezada por la Policía de Investigaciones (PDI), dirigida por Eduardo Cerna; asistieron también el general director de Carabineros, Marcelo Araya, y el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero. Además participó Valdecy de Urquiza e Silva Junior, secretario general de la Organización Internacional de Policía Criminal, conocida como Interpol, la red de cooperación policial a nivel mundial.

Durante las sesiones, los jefes regionales y nacionales de la PDI expusieron los resultados operativos del año pasado y describieron la realidad criminal de cada zona del país. Esa radiografía territorial, explicaron los participantes, es la base para coordinar investigaciones conjuntas y enlaces internacionales que permitan seguir a las organizaciones que operan en más de una jurisdicción.

El ministro Luis Cordero destacó la percepción pública sobre la institución y la modernización tecnológica: "si uno mira las cifras del 2025, la Policía de Investigaciones termina siendo la institución con más confianza de Chile", dijo, al tiempo que valoró los avances en sistemas y procesos. El general director Marcelo Araya subrayó la urgencia de reconstruir vínculos operativos con la PDI y afirmó que no se podía seguir perdiendo tiempo, porque ambas instituciones comparten historia y principios en la labor policial.

Cerna calificó el trabajo como integral y de coordinación constante, "nos apoyamos en todo, coordinamos, y lo más importante es que podemos y debemos avanzar". Desde Interpol, su secretario general resaltó que la formación y la capacidad técnica de la PDI son referencia en el plano internacional y que la cooperación transfronteriza es clave para casos complejos.

Los presentes no detallaron medidas nuevas de inmediato; el encuentro fijó más bien una hoja de ruta para reforzar canales de información, trabajo conjunto entre unidades especializadas y cooperación internacional. Quedan por delante dos jornadas adicionales de debate y la definición de acuerdos operativos específicos.

El diálogo entre PDI y Carabineros se produce en un contexto en que la complejidad del crimen organizado obliga a coordinar investigaciones, persecución y políticas preventivas entre instituciones. Las autoridades anuncian que las próximas reuniones buscarán traducir esa voluntad política en protocolos y resultados operativos concretos.