El árbitro Fernando Véjar dejó registrado en su informe la aparición de fuegos artificiales y bengalas durante el partido entre Universidad de Chile y Club Deportivo Limache en el Estadio Nacional, una situación que complica la defensa del club azul ante el Tribunal de disciplina.
En el texto, Véjar detalla: “Al minuto 70 desde la galería norte (puerta 1) y codo nororiente (puerta 24 andes) del estadio, lugar donde se ubicaba la hinchada local, lanzan fuegos de artificio y bengalas durante cuatro minutos aproximadamente, obligando a detener el partido y reanudandose una vez finalizado el lanzamiento de estos”. El juez describe que la intervención obligó a la suspensión momentánea del juego mientras duró el lanzamiento.
El resto del informe es breve: el árbitro señala que el estado de la cancha era óptimo y anota las amonestaciones como “conducta antideportiva” para Fabián Hormazábal, jugador de Universidad de Chile (chileno), y para Gonzalo Sosa y César Pinares, jugadores del Club Deportivo Limache (chilenos). No hay otras incidencias consignadas por el réferi.
Esta nueva denuncia llega tras la sanción impuesta por el Tribunal de Disciplina de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), a Universidad de Chile por los incidentes en la primera fecha ante Audax Italiano. Esa resolución ordenó el cierre de la galería sur, desde las puertas 11 a 18, en el siguiente partido de local, y estableció que en los dos compromisos posteriores en esa misma zona solo podrían ingresar mujeres de toda edad, menores de 12 años y hombres mayores de 65 años.
Por reincidencia en el uso de pirotecnia, una práctica prohibida que altera el orden del encuentro, el Tribunal puede endurecer las medidas contra la U e incluso evaluar la opción de jugar sin público. La información del informe arbitral será base para el proceso disciplinario, aunque la fecha en que el Tribunal revisará este nuevo antecedente no fue informada oficialmente.
Tácticamente, la detención de cuatro minutos interrumpió el ritmo del partido y condicionó el repliegue y las transiciones de ambos equipos en los minutos siguientes, aunque el informe no describe efectos concretos en el marcador ni en el rendimiento individual. Para Universidad de Chile, la clave ahora es la gestión de la seguridad en las tribunas y la respuesta institucional ante la ANFP, porque una sanción mayor podría afectar ingresos y la dinámica de los próximos partidos como local.
La causa seguirá en manos del Tribunal de Disciplina de la ANFP, órgano que tendrá que decidir si amplía la sanción por la pirotecnia registrada en el informe de Véjar, y qué medidas adicionales exigirá al club para evitar nuevas infracciones.