Los expresidentes Gabriel Boric y Michelle Bachelet emitieron una declaración conjunta para manifestar su preocupación por la adhesión de Chile al Escudo de las Américas. La iniciativa, impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue suscrita por el Presidente José Antonio Kast durante su viaje a Nueva York para la 81° Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
De acuerdo con Diario Financiero y otros medios nacionales, ambos exmandatarios llamaron al Gobierno a "reconsiderar la permanencia de Chile en esta instancia". También ofrecieron colaborar en estrategias de Estado contra el crimen organizado transnacional.
En su texto, Boric y Bachelet reconocen que la cooperación internacional es indispensable frente a esas amenazas. Sin embargo, advierten que debe hacerse "sin subordinar nuestra política exterior, de seguridad o defensa a prioridades definidas por una potencia extranjera".
Su principal reparo apunta al concepto de "soberanía continental". Según la declaración, esa idea podría terminar debilitando el principio de soberanía nacional que Chile ha defendido históricamente. Agregan que, en el escenario geopolítico actual, el país no debe verse obligado a escoger un bando.
El Gobierno defendió la decisión. Desde Nueva York, el canciller Francisco Pérez Mackenna sostuvo que el mecanismo busca complementar el Compromiso de Santiago y fortalecer la cooperación regional. "La única presión que tenemos es que los chilenos necesitan estar seguros", afirmó, y aseguró que la participación se hará cuidando la soberanía.
Kast descartó que Chile vaya a participar en intervenciones militares en otros países, y citó como ejemplo el caso venezolano. También afirmó que el país no perderá soberanía con eventuales ejercicios militares contra el crimen organizado en territorio nacional.
En la oposición, las críticas subieron de tono. El secretario general del Partido por la Democracia (PPD), Sebastián Vergara, afirmó que "Chile entregó soberanía de manera gratuita a los Estados Unidos". Según Vergara, la decisión rompe con el "no alineamiento activo" que marcó la política exterior desde el retorno a la democracia. Cuestionó en especial las disposiciones sobre minerales críticos y comercio.
La secretaria ejecutiva del Frente Amplio, Magda Cottet, pidió transparentar los alcances de la adhesión. Marcos Robledo, académico de la Universidad de Chile y exsubsecretario de Defensa, calificó la formalización como "un error importante". Además, planteó dudas sobre sus efectos en la relación de la región con China.
Los reparos también llegaron desde la derecha. El Partido Nacional Libertario (PNL) ofició al canciller y al ministro de Defensa, Fernando Barros. Pidió la declaración conjunta, sus anexos, protocolos y memorándums, y preguntó por el eventual despliegue de fuerzas extranjeras en Chile.
El debate llega en un momento tenso para la Cancillería, ya cuestionada por las controversias con Argentina y por el retiro del apoyo a la candidatura de Bachelet a la Secretaría General de la ONU. Pérez Mackenna enfrentará una interpelación en la Cámara de Diputados el lunes 28 de septiembre, donde la oposición exigirá explicaciones sobre el Escudo de las Américas.
