El 17 de junio de 2025, entre las 15.05 y las 15.12, los jueces del Tribunal Oral Federal 2 Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso pusieron su firma a la resolución que dispuso la detención de Cristina Kirchner. Se concretó a partir de ese día “y bajo la modalidad de prisión domiciliaria, a los fines de cumplir la condena impuesta” en la causa Vialidad.

El próximo miércoles se cumple un año desde que la ex presidenta comenzó de manera efectiva a cumplir la pena de seis años de prisión por administración fraudulenta. Entretelones de una decisión La firma de la prisión domiciliaria y su comunicación a la distancia puso fin a una semana de zozobra judicial y mediática iniciada siete días antes, el 10 de junio de 2025, cuando la Corte Suprema dejó firme la condena y casi de inmediato el tribunal ordenó que Cristina Kirchner y el resto de los condenados se presentaran en Comodoro Py 2002 para notificarse en persona y quedar detenidos.

Cada uno de ellos pasó por el sexto piso de Comodoro Py, de allí a la alcaidía de la planta baja y luego al penal de Ezeiza, salvo Lázaro Báez que ya estaba detenido en otra causa penal, la “ruta del dinero K”. PUBLICIDAD La ex mandataria había anunciado que concurriría el último día del plazo, en medio de una convocatoria de militantes para acompañarla.

Por esos días en los pasillos judiciales sólo se hablaba de eso, se planificaba un fuerte operativo de seguridad y muchos barajaban la idea de optar por teletrabajo el día en que se concretara la visita de la ex presidenta para salir detenida desde Comodoro Py. Sin embargo, en la víspera del vencimiento del plazo, los jueces resolvieron hacer lugar al pedido de su defensa y concederle el beneficio de la prisión domiciliaria.

Le impusieron el uso de tobillera electrónica y un estricto régimen de visitas. Esa decisión se notificó a la distancia y dejó sin efecto la citación presencial.