El expresidente Gabriel Boric se pronunció este martes durante la presentación del libro del exministro de Hacienda Mario Marcel y lanzó una dura crítica a la reforma constitucional en materia de seguridad que el Ejecutivo ingresó al Senado el lunes. Boric dijo que, aunque su sector puede colaborar en políticas de Estado, no puede renunciar a convicciones básicas frente a un proyecto que considera regresivo.
En un video publicado por el medio The Clinic, Boric advirtió que la iniciativa busca instaurar un estado de sitio por un periodo extraordinario y calificó la medida como "una limitación de libertades que no se había visto, que es inédita en la democracia chilena". El exmandatario pidió a la oposición una postura "franca, respetuosa pero abierta, clara y firme" frente al texto.
El Gobierno, encabezado por el presidente José Antonio Kast, presentó la reforma como parte de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo, ACOT. El proyecto propone, entre otras cosas, modificar el artículo 1° de la Constitución para fijar la seguridad pública como deber del Estado, e introducir un artículo 9° bis que permite regímenes penitenciarios especiales para condenados por delitos vinculados al crimen organizado y al terrorismo, con restricciones a comunicaciones, visitas, traslados y beneficios penitenciarios.
Los respaldos oficiales justifican la iniciativa en la necesidad de fortalecer las herramientas del Estado para enfrentar bandas organizadas y hechos de violencia. Sus críticos sostienen que abriría la puerta a mecanismos excepcionales que amplían las facultades del Ejecutivo y reducen garantías individuales.
Históricamente, Chile ha recurrido a medidas de excepción en distintos momentos. Durante la dictadura de Augusto Pinochet se aplicaron estados de sitio y otras restricciones. En democracia, el gobierno de Sebastián Piñera declaró estados de emergencia y toques de queda durante las protestas de 2019. Lo que Boric cuestiona ahora es la duración y el alcance que el nuevo texto permitiría, en particular la posibilidad de una medida similar por 240 días.
En el Congreso, la reforma ingresó formalmente al Senado y deberá ser analizada en comisiones y eventualmente votada en sala. Sectores de la oposición han anunciado su rechazo, según las propias declaraciones de Boric. Desde la coalición del presidente, en tanto, sostienen que la reforma responde a una demanda ciudadana por mayor seguridad y que las restricciones propuestas se aplicarían sólo a casos ligados al crimen organizado y al terrorismo.
El debate pone en tensión dos objetivos que compiten en la agenda pública: ampliar herramientas para enfrentar la delincuencia organizada, y proteger derechos y garantías individuales. Para el ciudadano común, las implicancias prácticas alcanzan desde la posibilidad de mayor presencia y facultades de seguridad, hasta restricciones en procesos penales y en el régimen de internación de condenados.
El proyecto forma parte de la ACOT y fue ingresado al Senado el lunes; el texto contempla la instauración de un estado de sitio por hasta 240 días, según lo propuesto por el Ejecutivo, y su tramitación seguirá ahora en comisiones del Senado sin fecha definida.
