Mujer murió mediante suicidio asistido con tecnología de control ocular La mujer de 55 años padecía esclerosis múltiple. La mujer de 55 años padecía esclerosis múltiple.
Tras más de dos años de batalla judicial, Libera, nombre ficticio de una italiana de 55 años que padecía esclerosis múltiple y había quedado tetrapléjica, murió el miércoles gracias a una máquina especial que pudo activar con los ojos y que le suministró el fármaco letal, ya que en Italia sólo existe la posibilidad del suicidio asistido. Su caso fue objeto de una batalla legal de dos años sobre si se debía recurrir al suicidio asistido, la práctica de administrar un fármaco letal en determinadas circunstancias, y sólo la semana pasada, Libera recibió autorización del tribunal de Florencia para realizar el procedimiento utilizando una máquina que el Consejo Nacional para la Investigación (CNR) había construido y probado específicamente para ella.
La construcción de la máquina era necesaria porque, de lo contrario, Libera no podría administrarse ella misma el fármaco letal y por tanto habría sido necesario que un tercera persona le administrarle el fármaco, lo que técnicamente habría sido una forma de eutanasia, práctica ilegal en Italia. La máquina le permitía activar la inyección del fármaco letal mediante un puntero ocular conectado a una bomba de infusión.
Es decir, podía autoinyectarse el fármaco utilizando únicamente el movimiento de los ojos, explicaron desde la asociación Luca Coscioni, que se ocupa de defender la eutanasia y acompaña y asesora a las personas que han tomado esta decisión. En marzo de 2024 solicitó a su autoridad sanitaria de Toscana que verificara las condiciones exigidas para poder acceder al suicidio asistido médicamente, pero debido a que no podía suministrarse ella misma el fármaco se denegó la posibilidad.
En febrero de 2025 los abogados de Libera enviaron una nueva solicitud a la autoridad sanitaria para el suministro urgente del fármaco letal y el equipo para su autoadministración mediante una "bomba de infusión" que se activaría por voz o mediante instrumentos operados con la boca. La autoridad sanitaria respondió en marzo de 2025 con otra negativa, destacando que no existían máquinas que Libera, dadas sus condiciones, pudiera utilizar para inocularse el fármaco letal.

