Cómo perder un gabinete en 50 días 50 días. Ese es el plazo récord en que el gobierno de José Antonio Kast logró convertirse en lo que ningún oficialismo desea ser: un diseño desahuciado por los suyos.
No hablamos de la oposición, que no existe. Hablamos de los partidos que llevaron a Kast a La Moneda, de los parlamentarios que debieran ser su base de sustento, incluso de los ministros.
Todos repitiendo lo mismo, primero en susurros, ahora en voz cada vez más alta: esto no da para más. Bastan los titulares de la última semana.
La presidenta del Senado contra el ministro de Vivienda, en un conflicto que terminó en vendetta política contra dos funcionarios del ministerio. El ministro de Vivienda contra el ministro de Hacienda, desafiando su poder omnímodo.
El presidente del Partido Republicano contra el Segundo Piso. Evelyn Matthei contra Hacienda.

